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Luciano Bastías, director de Enología de Corazón del Sol.
  • Desde el corazón de Los Chacayes
  • 2 agosto, 2025

Luciano Bastías, el joven enólogo del año según Tim Atkin

Con una sólida trayectoria internacional, Luciano Bastías fue elegido como «Enólogo Joven del Año» por el crítico británico Tim Atkin. Desde Corazón del Sol, en Los Chacayes, lidera una propuesta audaz con varietales como garnacha y cortes GSM, consolidando una identidad propia en vinos de alta gama.

Nacido en Tupungato, Luciano Bastías trabaja desde 2016 en Bodega Corazón del Sol, ubicada en Los Chacayes, Valle de Uco. Desde 2021 es su director de Enología. En su último reporte sobre vinos argentinos, el reconocido crítico británico Tim Atkin lo destacó como Young Winemaker of the Year (enólogo joven del año), sumando su nombre al de otras grandes personalidades del vino argentino.

En sus vinos, elegantes y complejos, logra domar los taninos salvajes del terroir con varietales poco frecuentes como la garnacha o cortes al estilo del Ródano, como el clásico GSM (Garnacha, Syrah, Mourvèdre).

En esta charla con El Descorche Diario, Bastías repasa su camino, su filosofía y el futuro del vino argentino.

-¿Cómo empezó tu camino en el mundo del vino?

-Empecé a los 21 años en Andeluna. Después pasé por Sophenia, trabajé en Casablanca (Chile), en Sonoma (California) y en Burdeos (Francia). Desde 2017, viajo todos los años a las bodegas hermanas de Napa y Oregón, en Estados Unidos.

-El fundador de Corazón del Sol es el doctor Madaiah Revana, un cardiólogo indio radicado en Estados Unidos, participante activo del mundo del vino desde hace más de veinte años. Somos los primeros en plantar y elaborar garnacha en Los Chacayes. Hicimos el primer GSM de la Argentina en 2011. Por supuesto, también trabajamos mucho el Malbec.

Luciano Bastías: «Empecé limpiando pisos y pasé por todas las tareas de la bodega».

-¿Has tenido algún mentor?

-Aprendí mucho junto a John Wilson, un enólogo estadounidense, y con el enólogo con el que trabajé en Francia. Pero sin dudas es Santiago Achával con quien tengo el privilegio de trabajar constantemente, ya que es asesor en Corazón del Sol.

-¿Cuál es la filosofía detrás de Corazón del Sol?

-Trabajamos desde la planta para obtener la mejor calidad posible de uva. Apuntamos a calidad, no cantidad. Tenemos que estar a la altura de nuestras bodegas hermanas en Napa y Oregon —Revana y Alexana—, que son muy reconocidas.

-Hacemos solo vinos de alta gama: 16 etiquetas en partidas limitadas. Producimos unas 80.000 botellas por año, y el 80% se exporta a Estados Unidos. Buscamos la máxima calidad, siempre interpretando el terroir. Usamos madera, pero procurando que se integre en el vino, no que resalte. Creo que logramos una identidad propia: nuestros vinos se distinguen. Siempre tienen potencial de guarda, tanto blancos como tintos.

“Es un premio muy, muy difícil de ganar debido a una larga lista de aspirantes, y muy buenos enólogos han ganado los años anteriores.
Sus vinos son sutiles, elegantes y sacan lo mejor de la fruta de los Chacayes, lo que no es fácil, porque los Chacayes, particularmente en la parte baja de la región, las temperaturas pueden ser bastante elevadas.
Creo que sus vinos son de una elegancia suprema”.

— Tim Atkin

-Tim Atkin te eligió como el mejor enólogo joven de Argentina. ¿Cómo recibiste la noticia?

-Siento que llegó en el momento justo, después de una década de esfuerzo y dedicación en Corazón del Sol. Habíamos degustado con Tim en marzo. Le gustaron los vinos, pero él nunca anticipa nada, así que fue una sorpresa total.

Bodega Corazón del Sol, Los Chacayes, Valle de Uco.

-Estoy muy contento. Es un reconocimiento también para José Fernández, encargado de viñedos y colaborador en la vinificación, y para todos los que pasaron por Corazón del Sol y ya no están. Quiero destacar especialmente a nuestro equipo: el doctor Revana, Jeff Lewis (CEO), Adriana Davallópulos, los equipos de degustación, Santiago Achával como asesor y Matías Ferreyra como operario especializado.

-¿Qué creés que valoró Tim Atkin en vos a la hora de otorgarte este premio?

-El vino que más destacó fue la Garnacha, y coincido con él. Es un varietal históricamente subestimado, asociado a vinos frescos y fáciles. Pero hace tiempo que venimos trabajando para lograr una garnacha de alta gama, de guarda.

-Si se maneja bien el viñedo, da vinos increíbles: complejos, con potencial de guarda y una gran boca. También valoró el trabajo con los taninos en Los Chacayes. Nosotros trabajamos mucho para domarlos, y siento que ese esfuerzo fue reconocido.

Bastías: «La clave está en el equilibrio».

-Además, creo que valoró mi recorrido dentro de la bodega. Empecé limpiando pisos y pasé por todas las tareas, hasta llegar a armar el corte de un vino que hoy cuesta 400 dólares.

-¿Cómo ves el futuro del vino y las nuevas tendencias?

-En Argentina a veces vamos a los extremos. Antes, madera para todo. Ahora, nada de madera. Creo que copiamos el uso francés de la madera sin tener el mismo cuidado de viñedos ni clima, y eso dio vinos maderizados.

-Hoy se destierra la madera y solo se busca fruta. Pero un vino que es solo fruta me molesta tanto como uno que es solo madera. Se pierde la complejidad, el balance. La madera es el mejor recurso que un enólogo puede tener si se usa bien. Creo que este movimiento pendular se está revirtiendo. La clave está en el equilibrio.

*Agustina JuriSommelier (EAS). Dra. en Filosofía (UNCuyo). Especial desde Francia para El Descorche Diario.