El copropietario y enólogo de la bodega urbana de Godoy Cruz presenta Vivo en Mendoza, la nueva identidad de una línea que busca expresar los paisajes mendocinos a través de sus varietales, y repasa la historia de un proyecto familiar que combina tradición, experimentación y experiencias abiertas al público.
En pleno corazón de Godoy Cruz, Casa Tano se ha consolidado como una de las bodegas urbanas más singulares de Mendoza. El proyecto nació hace 16 años de la mano de sus copropietarios, Cristian Santos y Lucas Richardi, quienes transformaron una pequeña habitación de la antigua casa familiar de los Santos en el punto de partida de una propuesta que hoy combina vinos, gastronomía y experiencias enoturísticas.
La propiedad tiene una historia ligada a la inmigración italiana. Allí vivieron los bisabuelos y abuelos de Cristian Santos, quienes luego instalaron un taller de chapería y pintura. Ese legado familiar dio origen al nombre Casa Tano y se convirtió en parte fundamental de la identidad del proyecto.
“Tratamos de mantener esa esencia y seguir sumando proyectos”, cuenta Cristian Santos, al recordar los primeros pasos de una bodega que fue creciendo con el tiempo hasta ocupar nuevos espacios, sin perder el espíritu de cercanía que la caracteriza.
La antigua casa familiar de inmigrantes italianos es hoy el escenario donde Casa Tano.
Hoy, Casa Tano ofrece una amplia propuesta que incluye vinos tintos, blancos y espumantes, etiquetas personalizadas para grupos, familias y empresas, además de experiencias gastronómicas en su restó Capannina.
Vivo en Mendoza: una nueva forma de contar el terruño
Dentro de esta evolución, Lucas Richardi, copropietario y enólogo de Casa Tano, presenta Vivo en Mendoza, la nueva identidad de la histórica línea Cassette.
“El concepto original era grabar en una botella un varietal, una zona y una cosecha. Después de diez años probando distintos varietales y trabajando en diferentes zonas, sentimos que en 2024 era el momento de consolidar esta línea y darle una identidad propia”, explica Richardi.
Vivo en Mendoza nace como la evolución de la línea Cassette, luego de una década de exploración de varietales y regiones vitivinícolas.
El cambio no fue solamente estético. La antigua referencia al casete dio paso a una imagen donde el paisaje mendocino cobra protagonismo, con el objetivo de reflejar la diversidad de la provincia a través de sus regiones vitivinícolas.
“Queremos mostrar Mendoza y sus paisajes a través de los distintos varietales. Son vinos de región”, destaca el enólogo.
La línea está integrada por cinco etiquetas: Pinot Noir de Gualtallary, Sangiovese de Lunlunta, Syrah de Campo de los Andes, Malbec de Gualtallary y Cabernet Franc, que en esta cosecha también proviene de Gualtallary.
“Buscamos vinos muy bebibles, fluidos, pero sin dejar de tener acidez, textura y estructura. Es un estilo que nosotros asociamos a una impronta italiana: vinos para disfrutar, pero con información en boca”, señala Richardi.
Richardi destaca la filosofía de Casa Tano: vinos con identidad, frescura y sentido de lugar.
La búsqueda como identidad de Casa Tano
Más allá de Vivo en Mendoza, Casa Tano sostiene una filosofía basada en la exploración y en la búsqueda de nuevas formas de elaborar vino.
La línea de Barro, lanzada hace algo más de un año, incorpora el trabajo con tinajas como una forma de experimentar con otros métodos de vinificación y sumar nuevas expresiones al portfolio de la bodega.
También se destaca Vino por el Arte, una colección donde el protagonista no es solamente el varietal, sino el proceso de elaboración. A través de técnicas diferentes a las tradicionales, la propuesta busca poner en valor el arte y la creatividad detrás de cada vino.
Otras etiquetas: la línes de Barro y Al Compás, el espumante ancestral de Casa Tano.
Dentro de esta línea experimental aparece El Compás, el espumante ancestral (Pet Nat) que Casa Tano desarrolla desde 2016. Según explica Richardi, el nombre representa la búsqueda del momento justo en el que el vino alcanza el equilibrio ideal para lograr una burbuja precisa y armónica.
Actualmente, la bodega elabora esta propuesta en versiones de Chenin Blanc, Chardonnay y Garnacha, luego de años de aprendizaje y ajustes hasta encontrar el estilo buscado.
La línea Vivo en Mendoza reúne cinco expresiones varietales: Pinot Noir, Sangiovese, Syrah, Malbec y Cabernet Franc.
Una bodega urbana con las puertas abiertas
Casa Tano representa una nueva forma de acercarse al vino: una bodega dentro de la ciudad, con historia familiar, identidad propia y una propuesta pensada para compartir.
“Invitamos a todos a conocer la bodega, venir a comer al restó Capannina, tomar una copa y vivir la experiencia Casa Tano”, resume Richardi.
Un proyecto que nació en una habitación familiar y que hoy continúa creciendo con la misma premisa: contar Mendoza a través de sus vinos, sus paisajes y las historias que hay detrás de cada botella.
Info para visitas y reservas
Casa Tano y Restó Capannina
Dirección: Perito Moreno 1221, Godoy Cruz, Mendoza
WhatsApp: +54 9 261 751-2832
Instagram: @casa_tano






