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Malma pertenece a la familia Viola y cuenta el asesoramiento enológico de Hans Vinding Diers.
  • Sustentabilidad
  • 6 julio, 2021

Malma, primera bodega de la Patagonia en medir la huella de carbono

El cuidado del medio ambiente es más que una moda para la bodega familiar neuquina, una de  las pioneras en San Patricio del Chañar, que apuesta fuerte a las mejores prácticas para proteger su entorno, a partir de la medición de la huella de carbono.

“Seguimos en el camino de transformarnos en una bodega sustentable y acompañar la fuerte tendencia internacional en materia de mitigación de Cambio Climático. Amamos la Patagonia, lugar único que elegimos para plantar nuestros viñedos. Toda nuestra estrategia en relación a la Bodega está pensada no solo desde el negocio sino también desde nuestro impacto en el entorno que habitamos” expresa Ana Viola, CEO de Bodega Malma.

La Huella de Carbono es una herramienta de gestión ambiental que traduce los impactos y las emisiones provocadas por los diferentes procesos en cantidad de CO2 (dióxido de carbono) para conocer, por un lado, el aporte de la organización al cambio climático y por otro, trabajar en las mejoras a base de buenas prácticas ambientales para reducir o neutralizar las emisiones de gases de efecto invernadero, calculadas como cantidad de CO2 equivalente.

Malma, en San Patricio del Chañar, Neuquén.

El cálculo de la huella de carbono fue realizado por la consultora EcoQualis, con vasta experiencia en la temática y en el sector de bodegas y viñedos. Los estándares utilizados por EcoQualis para establecer el inventario de Gases de Efecto Invernadero (GEIs) cumple con los lineamientos entregados por el Protocolo Internacional de GEIs (GHG Protocol por su nombre en inglés) desarrollado por el World Resources Institute (WRI) en conjunto con el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD).

La sustentabilidad ocupa cada vez más relevancia en todo el proceso de elaboración del vino.

En este sentido, Francisco Ocampo, director de EcoQualis, destaca que “los factores de emisión para cada fuente estudiada se basan en los valores sugeridos por reconocidas entidades a nivel internacional, como los son el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos de Norteamérica (US EPA) y el Departamento del Ambiente, Alimentos y Asunto Rurales del Reino Unido (UK DEFRA), por mencionar algunas”.

La sustentabilidad ha cobrado cada vez más importancia en los últimos 20 años dentro de la industria vitivinícola internacional y esta tendencia que se venía dando a nivel global, hoy pasa a ser un tema de alta relevancia para las bodegas, lo que dio como resultado que en el 2010 se creara la Comisión de Sustentabilidad de Bodegas de Argentina.

Sala de barricas en Bodega Malma.

El Protocolo que ha desarrollado tiene un enfoque integral que cubre todos los aspectos referidos a la sustentabilidad ambiental, social y económica de la vitivinicultura.

Bodega Malma no solamente está aplicando la medición de Huella de Carbono, sino también que está en proceso de la certificación orgánica de los viñedos y la incorporación de prácticas como el compostaje de orujo y el manejo natural de las malezas.

Desde el viñedo se realiza la certificación de huella de carbono.

Bodega Malma pertenece a la familia Viola, pioneros en el desarrollo del polo vitivinícola de San Patricio del Chañar en Neuquén, una región que asoma en el mapa vitivinícola y se destaca por sus vinos de alta calidad. La bodega cuenta con el asesoramiento enológico de Hans Vinding Diers y apuesta a descubrir la potencialidad del terruño.

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