La bodega de Cristian Moor y Teresita Barrio comienza a recibir visitantes en Luján de Cuyo con una propuesta íntima y personalizada, maridajes regionales y vinos elaborados en partidas extremadamente limitadas.
Mendoza suma una nueva experiencia a su mapa enoturístico. MOOR BARRIO, la Bodega Bonsái de Cristian Moor y Teresita Barrio, abrió sus puertas al turismo en Terrada 2702, Mayor Drummond, Luján de Cuyo, con una propuesta que busca diferenciarse de los circuitos tradicionales a partir de la cercanía, la escala y el contacto directo con quienes elaboran los vinos.
La experiencia tiene un rasgo distintivo: los visitantes son recibidos por los propios propietarios y enólogos, quienes acompañan personalmente el recorrido y la degustación. En ese encuentro comparten la historia del proyecto, su filosofía de elaboración y los detalles que están detrás de cada etiqueta, desde el viñedo hasta la botella.
El concepto de “Bodega Bonsái” sintetiza buena parte de la identidad de MOOR BARRIO. La pequeña escala permite trabajar cada partida con un alto nivel de dedicación, cuidando las decisiones que intervienen en el proceso y priorizando la identidad y el carácter de cada vino por sobre el volumen.
Initium Elena 2019, uno de los vinos emblemáticos de MOOR BARRIO.
La propuesta enoturística incluye degustaciones acompañadas por quesos y frutos regionales, además de alternativas que incorporan almuerzos con empanadas. Todo se desarrolla en un formato relajado y cercano, pensado para conocer los vinos en el mismo lugar donde nace el proyecto.
Vinos que nacen en partidas extremadamente limitadas
Durante la visita se pueden degustar algunas de las etiquetas representativas de MOOR BARRIO, entre ellas Initium Elena 2019, un blend de Malbec y Cabernet Franc elaborado con uvas de Los Chacayes, uno de los vinos emblemáticos de la bodega.
También forma parte de la experiencia su espumante elaborado mediante método ancestral, una expresión que refleja el espíritu experimental y artesanal que caracteriza al proyecto.
Uno de los principales diferenciales de MOOR BARRIO está precisamente en la escala de elaboración. Cristian Moor y Teresita Barrio trabajan con partidas extremadamente pequeñas, bajo una filosofía que prioriza identidad, precisión y carácter.
La producción limitada también le otorga una característica particular a sus vinos: cada añada representa una interpretación determinada de un viñedo y de un momento específico. Cuando las botellas se agotan, esa cosecha deja de existir.
MOOR BARRIO propone conocer el vino directamente junto a sus elaboradores.
Esa combinación entre escasez, identidad y capacidad de guarda ha llevado a que distintas etiquetas de MOOR BARRIO comiencen a ocupar un lugar particular entre los vinos de pequeñas partidas y perfil coleccionable.
La apertura al turismo permite ahora conocer no solamente esas botellas, sino también el espacio, las personas y las decisiones que existen detrás de cada una de ellas.
La pequeña escala como experiencia
En una provincia reconocida internacionalmente por sus grandes bodegas y desarrollos enoturísticos, MOOR BARRIO propone deliberadamente otro camino: hacer de la pequeña escala una forma de lujo.
Aquí no hay intermediarios entre el visitante y el vino. Son los propios enólogos quienes abren las botellas, explican las decisiones tomadas en cada cosecha y comparten su mirada sobre la elaboración y la vitivinicultura.
La experiencia busca acercarse más al encuentro con los protagonistas de un proyecto personal que a una visita convencional a una bodega.
La experiencia incluye degustación de vinos y productos regionales.
“MOOR BARRIO nació como un proyecto en el que cada botella debía tener identidad propia. Firmamos a mano cada una de ellas para expresar la dedicación y el detalle con que elaboramos nuestros vinos. Abrir la bodega al turismo significa poder compartir también todo aquello que no entra dentro de una botella: las decisiones, las historias, los errores, los aprendizajes, la pasión y el amor que existe detrás de cada vino”, explican Cristian Moor y Teresita Barrio.
Con esta nueva propuesta, MOOR BARRIO se incorpora al circuito enoturístico de Luján de Cuyo con una experiencia pensada especialmente para quienes buscan vinos de pequeñas partidas, contacto directo con los elaboradores y una manera más personal de acercarse a la cultura vitivinícola mendocina.
Reservas
Las experiencias se realizan con reserva previa.
MOOR BARRIO – Bodega Bonsái
Terrada 2702
Mayor Drummond – Luján de Cuyo – Mendoza
Reservas e información:
info@moorbarrio.com




