La nueva bodega estará ubicada en Tunuyán y comenzará a operar en la vendimia 2027. Tendrá capacidad para elaborar 15 millones de litros de vino y procesar 20 millones de kilos de uva, con tecnología de última generación, automatización y criterios de sustentabilidad.
Grupo Peñaflor anunció la construcción de una nueva bodega en Tunuyán, en el corazón del Valle de Uco, Mendoza, con una inversión de US$ 44 millones. El proyecto comenzará a operar durante la vendimia 2027 y apunta a ampliar la capacidad productiva de la compañía con una instalación diseñada bajo estándares internacionales de eficiencia, calidad y sustentabilidad.
La inversión forma parte de un plan de desembolsos de más de US$ 75 millones que Grupo Peñaflor prevé ejecutar antes de 2028. Ese programa contempla además la instalación de una línea de embotellado destinada a su nueva categoría de productos listos para tomar, conocidos como RTD.
Una nueva bodega para el Valle de Uco
La planta tendrá capacidad para elaborar 15 millones de litros de vino a partir del procesamiento de 20 millones de kilos de uva. Su diseño incorpora tecnología de última generación, automatización integral y procesos orientados a mejorar la eficiencia en cada etapa de elaboración.
La ubicación en Tunuyán permitirá trabajar con uvas provenientes de una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de la Argentina. El proyecto fue concebido para optimizar el proceso desde la recepción de la materia prima hasta la elaboración y asegurar una trazabilidad completa desde el viñedo hasta la botella.
“Este proyecto nos permite garantizar la calidad desde el origen, fortaleciendo la eficiencia en la recepción y el procesamiento de la uva y asegurando una trazabilidad completa desde el viñedo hasta la botella”, afirmó Gustavo Sampayo, CEO de Grupo Peñaflor.
La instalación tendrá capacidad para procesar 20 millones de kilos de uva y elaborar 15 millones de litros de vino.
El ejecutivo señaló además que se trata de una inversión estratégica vinculada con la innovación tecnológica y planteó como objetivo que la nueva instalación establezca “un nuevo estándar operativo para la industria vitivinícola, tanto en Argentina como a nivel internacional”.
Tecnología, sustentabilidad y planificación
El proyecto demandó más de dos años de planificación y tomó como referencia algunas de las bodegas consideradas más innovadoras de España, Francia e Italia.
La sustentabilidad también fue incorporada desde la etapa de diseño, con foco en el uso responsable de los recursos y la reducción del impacto ambiental. La automatización de procesos será otro de los componentes centrales de la nueva instalación.
Durante la construcción participarán más de 150 personas, entre trabajadores locales, especialistas y contratistas internacionales. Una vez que la bodega entre en funcionamiento, contará con un equipo de más de 40 profesionales.
“La nueva bodega busca establecer un nuevo estándar operativo para la industria vitivinícola, tanto en Argentina como a nivel internacional”.
“Este proyecto nace de una visión concreta: elaborar vinos que nos representen y reflejen una forma de trabajo basada en la excelencia, el respeto y un propósito claro”, sostuvo Sampayo.
Y agregó: “Desde el inicio, cada decisión —desde la ubicación hasta el diseño del proceso— fue tomada con precisión y una mirada de largo plazo”.
Una apuesta de largo plazo por la vitivinicultura
Para Grupo Peñaflor, la nueva bodega representa también un refuerzo de su presencia en el Valle de Uco y una ampliación de su capacidad para elaborar vinos destinados tanto al mercado argentino como a los principales destinos internacionales.
La compañía vincula este proyecto con una trayectoria de inversiones en el país que se remonta a 1890, y con una estrategia orientada a combinar capacidad productiva, tecnología y conocimiento para fortalecer la presencia del vino argentino en el mundo.
Grupo Peñaflor es uno de los principales productores y distribuidores de vino de la Argentina y cuenta con una red comercial que alcanza más de 95 mercados. Su portafolio incluye marcas como Trapiche, Finca Las Moras, El Esteco, Navarro Correas y Frizzé, entre otras.
US$ 44 millones para ampliar la capacidad productiva y tecnológica en el Valle de Uco.
La expansión de la compañía también se ha producido fuera del negocio tradicional del vino. En julio de 2026, Grupo Peñaflor se asoció con Grupo Caffo para asumir la distribución exclusiva de Cinzano en Argentina. Previamente, había incorporado a su portafolio de distribución a la cerveza Antares y, desde 2013, mantiene una asociación con Diageo para la comercialización de su portafolio de bebidas espirituosas y RTD en el país.
A nivel internacional, en abril de este año, Terold Invest, holding que controla Grupo Peñaflor en Argentina, anunció la adquisición de la británica Off-Piste Wines, propietaria de marcas como Most Wanted y The Wanderer.
Junto con WX Brands, compañía estadounidense propietaria de Bread & Butter Wines, las empresas controladas por Terold Invest comercializan 21 millones de cajas al año en más de 95 países.
La construcción de la nueva bodega en Tunuyán se inscribe así en una estrategia de crecimiento que combina expansión productiva en Mendoza, incorporación de tecnología y una mayor proyección internacional para el negocio vitivinícola.


