Luego de 15 años de liderar el equipo agronómico de la prestigiosa e histórica bodega Luigi Bosca, Juan Sola toma vuelo propio con un proyecto personal que incluye asesorías en viñedos de todo el país y una línea de vinos desarrollada en el Valle Calchaquí, Salta, junto a Matías Michelini, Pancho Lavaque y su padre, Cristóbal Sola.
Con más de 20 años de trabajo en la industria vitivinícola de Mendoza, el reconocido ingeniero agrónomo Juan Sola (47) emprende un nuevo rumbo enfocado como consultor vitícola y en el desarrollo de algunos proyectos vitivinícolas junto a referentes del vino argentino. En este sentido, ya lanzaron, “CULTO de Montaña», en Payogasta, en el Alto Valle Calchaquí. “Estos vinos son lo que llamamos una “joyita” enológica. Están elaborados con uvas de viñedos de altura, donde se destacan variedades como el Sauvignon Blanc y el Tannat que son excepcionales», asegura el agrónomo.
Desde los inicios de sus estudios en la Universidad Nacional de Cuyo, Sola se insertó en el mundo laboral. Comenzó haciendo análisis en laboratorios agronómicos y liderando proyectos en diversas bodegas. Fue responsable de vinificación en Domaine de la Chaignée en Vix, Francia. Pasó por Chandon y está a cargo de los viñedos de Carmine Granata. Hoy, deja Luigi Bosca tras 15 años como gerente de viñedos. “Fueron años de mucho aprendizaje y crecimiento, estaré siempre muy agradecido a la familia Arizu”, comenta.

En Australia. Sola ha recorrido viñedos por las principales regiones vitivinícolas del mundo.
“Siento que es un gran momento en mi carrera profesional. La experiencia y muchos años de trabajo y estudio me permiten en el presente emprender este nuevo camino. De alguna manera, es la oportunidad de crecer y poner en los proyectos un sello propio, más personal”, agrega Juan Sola, ingeniero agrónomo que además cuenta con un diplomado en liderazgo ontológico.
Juan es integrante y fue presidente durante dos años del grupo CREA Huarpe (asociación civil integrada por profesionales agropecuarios que se reúnen en grupos para compartir experiencias y conocimientos). Ha tenido la posibilidad de viajar y formarse en otras regiones vitivinícolas del mundo tales como Chile, Brasil, Uruguay, Francia, España, Portugal, Italia, Austria, Nueva Zelanda y Australia, conociendo de este modo la expresión de cada terroir. Lo que le otorga una mirada amplia y a la vez profunda de la industria y los diversos suelos.

Juan Sola: “La industria vitivinícola ha evolucionado mucho en los últimos años».
Con un perfil apasionado por la vitivinicultura, dinámico y estudioso, Juan encara y lidera cada proyecto de su vida profesional. “Soy un enófilo curioso por los vinos”, manifiesta y agrega: “creo que tengo una gran capacidad de liderazgo y empatía, lo que me aporta un sello distintivo a la hora de trabajar en grupos”.
Su visión de la industria
“Pienso que ha evolucionado mucho en los últimos años, tiene que haber un sinceramiento profundo entre las bodegas y los productores para poder llegar a un mercado maduro y competitivo como en otras regiones vitivinícolas del mundo del vino. El día que los productores entiendan que las uvas de una región no necesariamente tienen que tener todas el mismo precio, y del otro lado, las bodegas no tienen por qué pagar el mismo precio a todas las uvas, será un buen punto de partida”, reflexiona.
“En mis asesorías, aporto mis conocimientos en la compra y venta de uva de más de 20 años en la industria. He recorrido y descubierto rincones muy convenientes para implantar uvas de calidad. Me he relacionado con productores de las mejores zonas productivas durante muchos años, generando confianza a largo plazo”, revela.
Nuevos proyectos, nuevos terruños
“Payogasta es un proyecto que comenzó mi padre hace 20 años, en el Alto Valle Calchaquí a 2.500 metros sobre el nivel del mar, implantado en espaldera. Hay Malbec, Tannat, Petit Verdot y Merlot; en tintas y Torrontés, en blancas.Allí desarrollamos dos líneas de vinos, «Viñas de Payogasta» y «Hombre Jaguar».

En Payogasta donde su familia elabora «Viñas de Payogasta» y «Hombre Jaguar».
«Ahora damos luz a “CULTO de Montaña», un proyecto que va por su tercera añada y donde estamos implantado nuevos viñedos en sociedad con Matías (Michelini) y Pancho (Lavaque) junto a mi familia», explica.
En una vitivinicultura cada vez más exigente, un futuro por demás promosorio y desafiante le espera a Juan Sola, un profesional de mucha experiencia que ha sabido ganarse el respeto de la industria y sobre todo sembrar grandes amigos.

Los vinos de «Culto de Montaña», el nuevo proyecto de Payogasta, en los Valles Calchaquíes, Salta.
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