Se cumplieron 10 años de la realización de la tradicional actividad anual, en forma consecutiva: la Vendimia de los Michelini, la gran familia de viticultores. Una jornada inolvidable junto a los «Miche», llena de sorpresas y testigo de la elaboración de un clásico de la casa, a partir de su Sauvignon Blanc.
En el distrito de Los Chacayes, en Tunuyán, Valle de Uco, se encuentra la bodega SuperUco, fundada por los hermanos Michelini, Gerardo, Gabriel, Matías y Juan Pablo junto a Daniel Sammartino, en el 2011, razón por la que podríamos afirmar que es un joven emprendimiento que, a lo largo de una década de existencia ha tenido un crecimiento muy fructífero, alcanzando un lugar de privilegio en el complejo espectro de la industria vitivinícola.
Las razones para ello son varias, pero la que más se destaca es la resultante de ser una empresa familiar y que conserva todos aquellos valores que vienen del seno de la misma.

SuperUco, en el corazón de Los Chacayes, Valle de Uco.
Cada año el inicio de la vendimia convoca a los integrantes de ese núcleo para dar inicio a la misma, lo cual se ha convertido en un ritual en honor al vino, con el agregado de que el aporte de cada uno del conjunto de cosechadores es fundamental para la obtención del SuperUco blanco de Los Chacayes, un Sauvignon Blanc que se ha erigido en uno de los productos emblemático de los Michelini, de producción limitada.

Vendimia en SuperUco, 10 años de una tradición familiar.
La edición 2021 tuvo en condimento especial, se cumplieron los diez primeros años de la recolección de esos granos blancos, un motivo más que especial para festejar y así fue. Una de las características de este proceso es la presencia natural de la alegría, cada paso es una ovación o una expresión de júbilo que vuelve más emotivo el trabajo, expresiones que contagian e invitan a participar, como sucede con muchos turistas, visitantes y amigos.

Los jóvenes atentos a las instrucciones de cosecha.
Nadie pudo abstraerse y no fueron pocos los comensales que llegaban la Cocina de Superuco -el restorán de José “Corcho” Estévez que funciona en la bodega-, que decidieron retrasar su almuerzo, para darse el gusto de compartir un momento, sencillamente imperdible, que les brindó la posibilidad de acceder al conocimiento de cómo se produce el vino, probar el jugo al natural obtenido de la pisada de la uva y luego, del prensado de la misma.

El viñedo orgánico está contiguo a la bodega.
En la jornada vivida con mucha intensidad no faltaron el sol y el buen vino, que sumado a la calidez de los organizadores que invitaban a cada uno de los que llegaban a SuperUco a que se acercaran a compartir la actividad más emotiva del año, hicieron que el sábado mendocino se acercara a la excelencia de lo que significa disfrutar una vendimia en familia.
«En Superuco estamos en un día muy especial, hoy realizamos la cosecha de apertura de la edición 2021 y con ella cumplimos diez años de labor consecutiva. Participa la familia, padres, hijos, sobrinos, nietos y algunos invitados, en nuestra parcela lindante con la bodega compuesta por uva Sauvignon Blanc», cuenta Matías Michelini.

Majestuosa, la Cordillera de los Andes vista desde SuperUco.
«Luego de la recolección, pesamos la uva, que este año obtuvimos 500 kilogramos, y la introducimos en un recipiente apropiado, humedecido con agua del lugar y procedemos al pisado. Es una labor que realizan los más jóvenes, obteniendo con ello el jugo que se transformará con el tiempo en vino. La idea es hacer un trabajo artesanal y ancestral para lograr vinos que respeten el terruño y las características que les brindan este suelo y el clima», agrega.
«Luego de la pisada hemos pasado el resto de la uva a la prensa para extraer el jugo restante, ambos líquidos son depositados para su fermentación en vasijas de madera», añade.

La pisada de la uva es tarea de los más jóvenes.
Del total cosechado se obtienen alrededor de 400 botellas de SuperUco Blanco de Los Chacayes, pero lo más importante es el significado de este día para la familia Michelini.
«Hemos iniciado, como todos los años la vendimia familiar como símbolo del trabajo, el esfuerzo y la tradición, un hecho para nosotros muy relevante que lo hacemos con la alegría que este acontecimiento nos provoca.

Hacer vino representa una filosofía de vida, para los Michelini.
«Para la familia el vino es todo, nuestra filosofía de vida , la posibilidad que tenemos para desarrollarnos, donde encontramos la mejor manera de ser felices, dándole continuidad a una tradición que se nutre del trabajo de la vid y nos permite, desde el mismo, educar a nuestros hijos en el oficio de la enología y la vitivinicultura», reafirma Michelini.
Una particularidad que esta familia de viticultores presenta en su máxima expresión es la apertura de las puertas de su casa más amplia, el corazón y la bodega SuperUco.
«Al fundar la bodega lo hicimos con el sueño de la libertad de hacer vinos que representen a nuestro lugar. Algo que entendemos hemos logrado en esta década, teniendo en cuenta el logo de SuperUco, unas alas que no son más que nuestro pensamiento, sentirnos libres y trabajar en nuestros productos en ese sentido», concluye Matías.

Matías y Juanpi en acción.
El sábado 13 de febrero resultó ser una mañana que estuvo cargada de sorpresas, la gran participación que tuvo la convocatoria, los cerros nevados, un regalo de la naturaleza en pleno verano mendocino, las remeras alusivas a los diez años consecutivos de la tradicional cosecha que da inicio a la gran vendimia anual y el desayuno que incluyó las clásicas tortitas lugareñas hechas en el horno de barro.

Matías Michelini, un experto en Sauvignon Blanc.
Al finalizar no faltó el almuerzo, consistente en empanadas criollas y de verduras pasando por las de queso, también exquisitos choripanes gourmets para delicia de los comensales. Pero cuando todos suponíamos que estábamos en el final, se pudo disfrutar del espectáculo musical a cargo de Juanpi Michelini, quién empuñó su guitarra interpretando temas latinoamericanos, con muy buen registro, con la asistencia en los coros de varios integrantes masculinos y femeninos del grupo familiar, que le dio un marco de mayor expresividad.

Juan Pablo y la emoción del vino nuevo.
Terminado el mismo y cuando se estimaba que el final sí había llegado, apareció en el horizonte cercano, Matías Michelini portando un botellón de tres litros de unos de los grandes vinos que representa el prestigio de la bodega: El Superuco Gualta, para brindar por la década y el producto de los racimos. El cierre perfecto para emotiva y productiva celebración.
Mirá más imágenes de un día inolvidable en SuperUco:
(*) Texto y fotos por DELFO RODRÍGUEZ. Especial para EL DESCORCHE DIARIO.
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