La directora de Bodega Bracco Bosca participó de Vinos & Negocios 2026 para presentar los vinos de esta bodega familiar de Atlántida, un proyecto que combina cinco generaciones de tradición vitivinícola con una mirada innovadora y sustentable.
Entre las novedades que presentó Vinos & Negocios 2026 apareció una presencia poco habitual para el mercado argentino: vinos uruguayos elaborados a pocos kilómetros del Río de la Plata, pero aún escasamente conocidos por muchos consumidores locales.
De la mano de Trade Vino y Wine Passport, una de las bodegas que desembarcó en Buenos Aires fue Bracco Bosca, proyecto familiar ubicado en Atlántida, departamento de Canelones, cuya historia vitivinícola se remonta a cinco generaciones.
Al frente de la bodega se encuentra Fabiana Bracco, quien participó de la feria y celebró el desembarco de sus vinos en Argentina, un mercado que se convirtió en el destino número 27 de exportación de la empresa.
“Para mí ha sido una experiencia muy grata. Era como un sueño venir a Argentina. Hoy estamos presentes en 26 países y Argentina se convirtió en nuestro mercado número 27. Nos sorprendió la cantidad de gente que ya conocía la bodega o que estaba interesada en descubrirla”, contó a El Descorche Diario.
Fabiana Bracco resaltó la apertura del mercado argentino a los vinos importados.
Con una sonrisa, resumió el desafío que representa llegar con vinos uruguayos a una de las principales potencias vitivinícolas del mundo.
“Es como venderle petróleo al Sahara. Poder estar acá mostrando nuestros vinos, nuestro Tannat y otras propuestas que elaboramos nos genera una enorme satisfacción”.
Una bodega familiar con raíces italianas
Aunque la bodega fue fundada formalmente en 2005, la historia de la familia Bracco Bosca en el vino comenzó mucho antes.
Los antepasados de la familia llegaron desde la región italiana de Piamonte y se establecieron en Uruguay, donde continuaron desarrollando la tradición vitivinícola generación tras generación.
Los vinos de Bracco Bosca reflejan la influencia oceánica y la cercanía de la Laguna del Cisne, en Canelones.
Actualmente la bodega combina producción artesanal, sustentabilidad y enoturismo, elaborando vinos certificados como sustentables en partidas limitadas.
Ubicada a apenas ocho kilómetros del mar, en un área ecológicamente protegida junto a la Laguna del Cisne, Bracco Bosca produce vinos boutique que reflejan el carácter de su origen y la identidad construida a lo largo de cinco generaciones.
“Nuestro objetivo siempre ha sido mantener la identidad familiar, respetando la tradición, pero incorporando innovación y nuevas experiencias para quienes visitan la bodega”, explicó Bracco.
Además de la elaboración de vinos, la familia desarrolló una propuesta de enoturismo que incluye una posada integrada al viñedo, degustaciones y experiencias gastronómicas para quienes buscan conocer de cerca el proceso productivo.
Bracco Bosca, una bodega familiar que combina cinco generaciones de tradición vitivinícola.
Atlántida, una región marcada por el océano
Uno de los aspectos que más sorprende es la ubicación de la bodega. Bracco Bosca se encuentra en Atlántida, una localidad costera del departamento de Canelones, entre Montevideo y Punta del Este, a apenas ocho kilómetros del mar.
“La influencia marítima es fundamental para nuestros vinos. Estamos muy cerca del océano y eso nos aporta amplitud térmica, frescura y una acidez natural muy interesante. Logramos vinos con buena concentración, pero también muy equilibrados”, señaló.
“Llegar con nuestros vinos a Argentina es como venderle petróleo al Sahara”, expresó Fabiana Bracco.
La combinación entre clima oceánico, suelos característicos y una fuerte impronta sustentable permite obtener vinos con personalidad propia, diferentes a los que habitualmente se encuentran en otras regiones vitivinícolas del continente.
Más allá del Tannat
Si bien el Tannat continúa siendo la variedad insignia de Uruguay, Fabiana Bracco destacó que la bodega busca mostrar una imagen más amplia de la vitivinicultura uruguaya.
Durante Vinos & Negocios presentó diferentes etiquetas, incluyendo Cabernet Franc, Clarete, vinos de parcelas especiales e incluso un vermut elaborado por la nueva generación de la familia.
“Queríamos mostrar que Uruguay tiene mucho más para ofrecer. Por supuesto que el Tannat es nuestro emblema, pero también estamos desarrollando otros estilos y nuevas propuestas que sorprenden a quienes prueban nuestros vinos”, comentó.
El Tannat continúa siendo la carta de presentación de Uruguay en el mundo.
La buena recepción obtenida durante la feria confirmó el interés que despiertan los vinos uruguayos entre compradores, sommeliers, vinotecas y restaurantes argentinos, un mercado que comienza a mirar con mayor atención las propuestas de los países vecinos.
El verdadero tesoro
La identidad de Bracco Bosca está representada por un viejo ombú que ocupa un lugar central en la historia familiar.
La leyenda cuenta que los antiguos propietarios del campo escondían monedas de oro bajo sus raíces y que ese árbol fue alcanzado por un rayo durante una tormenta. Aunque muchos pensaron que no sobreviviría, el ombú volvió a brotar con fuerza, convirtiéndose en un símbolo para la familia.
Hoy, para los Bracco Bosca, el verdadero tesoro no está bajo la tierra. “Estamos convencidos de que nuestro mayor patrimonio es la tierra y los vinos que nacen de ella. Embotellar la naturaleza y compartirla con quienes nos visitan es la mejor manera de transmitir nuestra historia”, concluyó Fabiana Bracco.
La presentación en Vinos & Negocios 2026 marcó el inicio de una nueva etapa para la bodega uruguaya en Argentina, un mercado que comienza a abrir sus puertas a etiquetas internacionales y donde Bracco Bosca busca aportar una mirada distinta desde la costa atlántica del Uruguay.





