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La histórica bodega de Barrancas, Maipú.
  • Aniversario
  • 25 septiembre, 2020

Finca Flichman celebra 110 años de historia

El secreto de la longevidad de la bodega ubicada en Barrancas, Maipú, en Mendoza, se centra en el aprendizaje continuo, la calidad, adaptación al cambio, liderazgo, valores y talento de equipo.

“Las empresas al igual que las personas, nacen, desarrollan su identidad, crecen persiguiendo la excelencia y su máximo potencial. La clave está en aprender constantemente y adaptarse al medio. Este es el caso de Finca Flichman, bodega que celebra su 110 aniversario”, asegura el CEO Gastón Lo Russo.

Desde su fundación en 1810, por Sami Flichman hasta nuestros días, Finca Flichman mantiene el fiel espíritu innovador que la define.

Varios fueron sus hitos. Sin embargo, “su mérito principal fue el proyecto de transportar y llenar con tierra fértil, cultivable, productiva el lecho del río, todo seco, todo piedra, que cruzaba estéril más de 30 hectáreas de su propiedad en Barrancas, provincia de Mendoza”, relata el libro Finca Flichman, Una Historia, escrito por el periodista y crítico gastronómico Miguel Brascó.

Gastón Lo Russo, CEO de la bodega.

Según esta publicación, “la idea parecía una locura”. Primero, porque acarreaban la tierra con carros tirados por caballos y carretas de bueyes, no contaban con herramientas eficaces, fuera de los picos y las palas y el dinero brillaba por su déficit. Tres décadas largas tardaron en completarlo. Sin embargo, la noticia cundió y “la bodega fue reconocida como pionera en plantar viñedos sobre piedra”.

 De su historia se desprende que, Finca Flichman fue precursora en vinos premium con su línea Caballero de la Cepa en botellas de 750ml, siendo calificado primer vino fino de Argentina y considerada entre las primeras bodegas en hacer mención del varietal en sus vinos.

Germán Berra, enólogo principal de la bodega.

“También, fue precursora en el cepaje Syrah trayendo incomparables clones desde Francia. Sus tintos de perfil europeo, en especial Dedicado y Caballero de la Cepa llegaron a ser costumbres en las grandes cenas del Jockey Club y en las comidas epicúreas de los clubes gourmet”, cuenta Brascó en su libro.

Finca Flichman es una bodega que concentra su negocio en vinos del segmento premium. Los cambios de hábitos y las preferencias del consumidor la impulsan a crear, elaborar vinos de alta gama y constituir un portfolio premium de vinos nacionales e importados.

Sala de Barricas. La empresa ha realizado importantes inversiones.

Como así también, se dedica al estudio del terroir, la expansión de viñedos a nuevas zonas geográficas (Valle de Uco), la práctica de una vitivinicultura sustentable y el desarrollo de la viticultura de microterroir.

Los constantes desafíos para el progreso de la bodega son respaldados por la innovación continua. “Para ello es necesario la aplicación de la tecnología a fin de conseguir mayor calidad del vino, como estrategia de producto”, puntualiza el CEO.

La capitalización de la bodega, por parte de Sogrape, uno de los grupos familiares vitivinícolas más influyentes de Europa, se destinó al proceso de elaboración y producción a fin de lograr la excelencia en la calidad de los vinos.

Caballero de la Cepa, una de las etiquetas más reconocidas de FInca Flichmann.

“Las constantes inversiones en innovación y tecnología aplicadas a todo el proceso de elaboración son fundamentales para mejorar la calidad de nuestros vinos y la eficiencia productiva. Nos permite alcanzar un alto estándar de calidad y potenciar nuestras exportaciones a más de 60 países”, dice Lo Russo.

“Miramos hacia el futuro proponiéndonos crecer con productos de excelencia. Tenemos todas las condiciones dadas cuidando los recursos naturales que nos ofrece la zona”, sostiene.