info@eldescorchediario.com
Sean Towers, al pie de las sierras del Valle de Punilla, Córdoba.
  • Sierras de Córdoba
  • 17 enero, 2020

Nébula: un viñedo cerca de las nubes, mirando al cielo

Por Andrea Ábalos y Gustavo Flores Bazán

Suceden cosas maravillosas cuando se recorre terruños y se escuchan historias. Una de ellas es descubrir lugares como el Viñedo Nébula en Santa Cecilia, un paraje ubicado entre La Cumbre y Villa Giardino, en las Sierras de Córdoba. El Descorche Diario llegó hasta allí para conocer esta viña y a Sean Towers, uno de sus propietarios y líder del proyecto.

Llegar hasta el Viñedo Nébula es conocer de cerca la pasión, la alegría y el amor por lo que se hace y por esas tierras en el Valle de Punilla, a 70 kilómetros de la capital de Córdoba.

Juan  Towers (34), más conocido como Sean, estudió agronomía y viajó por el mundo para hacer y probar vinos: su pasión. Cuando falleció su madre, heredaron junto a sus hermanas un campo en Santa Cecilia. Sin dudar, comenzaron su mágico y ambicioso proyecto: plantar uvas y luego construir una bodega. ¡Sí!, han leído bien, en la provincia mediterránea, estos jóvenes y talentosos hermanos sembraron Malbec, Cabernet Franc, Sauvignon Blanc y algo de Viogner.

“Este era el lugar en el mundo con el que mi mamá soñaba”, cuenta Sean con emoción.

Así, Sean, Virginia y Victoria emprendieron este sueño y mientras velan por el envero de las uvas convocan a amigos, familia y público a vivir experiencias únicas entre los viñedos, donde la música, la buena comida, el vino (de otras bodegas de Córdoba) y la cerveza acompañan un paisaje único, por su belleza y su magia.

Desde las sierras se puede ver el atardecer entre las vides y con la calidez de su gente, la vivencia se vuelve inolvidable.

Alegre, extrovertido y generoso, Sean nos recibió en su bar, nos contó su historia y sus sueños. “Quiero vivir haciendo esto, que es lo que amo y me gusta”, nos cuenta. “Hacer vinos es un gran desafío. Todo cuesta un poco más. Se pelea con todo (clima, suelo, mano de obra) pero es lo que quiero”, concluye sonriendo.

Este año tendrán su primera cosecha y estiman que ya podrán lanzarse con sus vinos en el mercado interno. “Es muy bueno lo que hemos hecho, la marca ya se conoce y todavía no salen los vinos. La gente lo pide. Nos facilitará mucho la venta”, aseguró Sean.

No fue muy difícil entablar buena onda con Sean. Emprendedor por naturaleza, apasionado por el vino y la música. Fanático de Pink Floyd en primer lugar y en segundo de los Beatles, maneja la consola de música que suena durante los Sunset de Nébula en los maravillosos atardeceres de Punilla.

-¿Cómo surge este proyecto en las sierras de Córdoba, en la zona de Santa Cecilia?

-Esta idea tiene varias aristas. Una es que soy ingeniero agrónomo y mientras estudiaba hice una pasantía en una bodega en Mendoza, ya que con la empresa de mi padre, estamos vinculados a servicios del sector vitivinícola. Y la verdad es que me gustó mucho, todo. Desde la producción, el marketing, la enología. Ese fue el primer “bichito”. Luego, al recibirme fui a trabajar a Estados Unidos y ahí ya me enganché con el tema.

-Por otro lado, está el lugar donde estamos ubicados. Este es el campo de mi mamá. Ella falleció en el 2013 y lo heredamos con mis hermanas. Y ahí les propuse si querían que nos pusiéramos una bodega. Una de mis hermanas también es agrónoma y la más chica es politóloga, y a los tres nos encanta el vino. Me dijeron que sí, y empezamos. Le dimos para adelante, en el 2013 arrancó la idea y en el 2015 ya empezamos a plantar.

-¿Qué fue lo primero que sembraste y qué variedades hay actualmente en el viñedo?

-En primer lugar plantamos Malbec. Estamos en Argentina y es lo que todo el mundo conoce y si saliera alguna exportación seguro será de esta variedad. También Cabernet Franc, por una cuestión de producción ya que tiene un periodo de maduración más temprano y el Sauvignon Blanc, porque me gusta. Básicamente esos fueron los conceptos. Más adelante, plantamos un poco de Gewürztraminer, ya que estuve en Alemania y me fascinó esta variedad.

-¿Cómo te ha ido con la mano de obra, ya que es un terruño donde no hay mucha cultura vitícola particularmente?

-Acá es muy difícil. No tenemos nada, ni nadie especializado en esto. La primera parte (postes y alambrados) fue con gente de acá que lo hicieron muy bien. La segunda, traje a un grupo de Mendoza, muy bien también, y después unos amigos y yo. Lo real es que entre mi familia y yo hacemos todo. Siempre lo digo, sin amigos ni familia, esto no hubiese ido a ningún lado.

-¿Qué características tiene el suelo de esta zona?

-Lo más importante acá, es que al estar al pie de la sierras, en 30 metros cambia todo en el suelo. Hacia el Oeste es calcáreo puro, 100 metros más al Sur otra vez muy calcáreo y en medio un vallecito fértil divino, sin piedra, profundo y muy rico en materia orgánica. Todo eso en 150 metros. Varía mucho y se nota en las plantas, esto hace que dentro de una misma hilera cambie el crecimiento.

-La provincia de Córdoba está creciendo en proyectos vitivinícolas, al igual que otros terruños nuevos dentro de Argentina, como en Buenos Aires, Chubut, Jujuy? ¿Cuál es tu visión al respecto?

-Está buenísima esta diversificación y que sea en todos lados del país. Algunos renegarán más, otros menos y con diferentes cosas, es mucho trabajo pero creo que se puede hacer. La vid es muy rústica, se banca muchas cosas. Está excelente que la gente pruebe y siga probando vinos de diferentes regiones. Y que el turista argentino o extranjero pueda ir a cualquier parte y probar un vino de ese lugar es fantástico. Es lo que a mí me gusta hacer.

-¿Para cuándo tenés previsto los primeros vinos de este viñedo?

-Luego de cinco años, ya tenemos unos racimos que pronto sacaremos para hacer algunas botellas. No sé bien la época de cosecha aquí, pero estimo que en marzo o abril ya estaremos con la vendimia para el primer vino de este viñedo.

-¿Cómo creés y que estilo has pensado para los vinos de Nébula?

-Que sea rico para mí (risas), con eso arranco bien. Confío en mi paladar. La verdad es que no tengo una idea fija de qué es lo que quiero hacer. Solo sé que quiero pasar el resto de mi vida haciendo vinos e ir probando distintas cosas. No apunto a una sola cuestión. Siempre ir mejorando, es eso básicamente.

-Contanos acerca de este espacio que has creado, de abrirlo al público. ¿Cuál es tu idea?

-La idea es que la gente venga a pasar el día, un buen rato y ver el atardecer. Que la pase bien. Los lugares donde mejor me sentí en bodegas es donde me quedé, comí algo y estuve con amigos.

“Solo sé que quiero pasar el resto de mi vida haciendo vinos e ir probando distintas cosas”.

-Para mí, el hecho de ir a una bodega a ver los tanques de acero inoxidable y hacer una cata de tres vinos e irme rápido, ya no me divierte. Siempre me divertí mucho más haciendo otras cosas y eso es los que proponemos a nuestros visitantes: jugar, reirse y compartir. Eso es lo distinto acá: lo principal es pasarla bien.

-¿Cómo te ha ido con la gente que viene a Nébula y los turistas que conocen este lugar?

– Eso lo puedo resumir con una anécdota. En nuestro primer aniversario, hace un año, mi hermana manejaba las redes sociales, yo no tenía ni idea de lo que pasaba. Lo único que conocíamos bien era los nichos y el target que buscábamos. Decidimos hacer una fiesta aniversario por el primer año. Se nos ocurrió la idea de vender otras bebidas, algún trago por si no todos quieren tomar vinos. Le dije que comprara dos botellas de fernet y que si sobraba me la llevaba a casa. ¡Vinieron 500 personas! Nos quedamos sin nada a las siete de la tarde (risas).

-El público respondió muy bien. En Córdoba gusta mucho este proyecto. Nuestros clientes son de la Capital, manejan una hora y media para llegar hasta acá. Es a lo que apuntábamos y nos salió bien. Mejor aún, es el hecho de generar una marca sin tener el vino todavía. La gente viene y ya pide nuestros vinos. Lo que nos va a hacer más fácil vender en el futuro porque lo está esperando.

“Ir a una bodega a ver los tanques de acero inoxidable y hacer una cata de tres vinos e irme rápido ya no me divierte”.

-Además sumaste una propuesta gastronómica…

-En un comienzo, ofrecíamos picadas nada más. No queríamos meternos en mucho lío. Luego empezaron a venir los food trucks de aquí de la zona. Hasta que un día, un amigo me ofreció poner su restaurante en un colectivo gigante aquí. Y no lo dudé. Lo que ofrecemos es esto llamado, “sabor fusión”: hamburguesas, tacos, humus, pinchos y postres con frambuesas de este mismo campo. Es muy variado y rico.

-Por último, ¿te ves en el futuro con una bodega aquí, en tu terruño?

-Es a lo que apunto. En el momento que pueda, me hago la bodega acá. Y no descarto, hacer cerveza artesanal. Todo eso me divierte y me apasiona.

Sean Towers invita a todos los seguidores de El Descorche Diario a visitarlos en Santa Cecilia, Córdoba:

Cómo llegar:

Para saber más sobre Nébula Vinos, recomendamos seguir su cuenta de Instagram:

https://www.instagram.com/nebulavinos/

Más fotos de la visita de El Descorche Diario en Viñedo Nébula: