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El paseo marítimo de Copacabana y las tradicionales Orlas adornado la vereda.
  • Crónicas viajeras
  • 3 diciembre, 2019

Río de Janeiro: playa, historia y cultura

Una de las ciudades icónicas del planeta, Río de Janeiro. La ciudad de la bossa nova, las playas, el fútbol. Pero también una ciudad llena de arte y cultura. Su arquitectura, sus museos y su histórica biblioteca. Una visita imprescindible donde se encuentra una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno que todo viajero no puede dejar de visitar.

Era pleno verano y enfilé hacia la Cidade Maravilhosa junto a Valeria, mi compañera de aventuras por Medio Oriente. Nos alojamos en un hostel en la zona de Copacabana a solo cinco cuadras de la famosa playa carioca. Esta fue nuestra primera parada.

Era de tarde y estaba nublado. Nos extrañó ver que había muy poca gente a pesar de ser pleno mes de enero. Visitamos el tradicional hotel Copacabana Palace que fue inaugurado en 1923 y está justo sobre la línea de playa en la Avenida Atlántica. Su estructura tiene reminiscencias de los hoteles de la Riviera Francesa. Aquí se alojaron personalidades como Brigitte Bardot, Janis Joplin, Madonna, Paul McCartney y los Rolling Stones.

U2 filmó algunas escenas del videoclip del tema Walk On en sus amplios balcones con vista al mar. La idea era tomar el té mirando las aguas pero el salón habilitado para ese fin daba a un patio interno y no nos interesó.

Al día siguiente comenzamos una larga caminata hasta la vecina playa de Ipanema. Toda la vereda del paseo marítimo está decorada con las célebres orlas que identifican mundialmente a esta rambla junto a la arena. Nos detuvimos frente al edificio Ypiranga al 3940 de la Avenida. Con su forma redondeada daba cobijo en el último piso al estudio del arquitecto Oscar Niemeyer, creador de la ciudad de Brasilia (actual capital) y referente de la arquitectura moderna internacional.

Oscar Niemeyer, referente de la arquitectura mundial.

Su obra vanguardista se estudia en todas las universidades del mundo. Falleció en 2012 a los 104 años y es uno de los personajes cariocas más queridos.

Muy cerca de allí sobre la orla se haya la escultura del poeta Carlos Drummond de Andrade quien posa sentado en un banco con las piernas cruzadas observando la vida relajada de los veraneantes. Todo el que pasa por allí se inmortaliza en la foto sentándose junto a él con los morros, la arena y el océano como telón de fondo.

Carlos Drummond de Andrade.

Al final del paseo nos encontramos una saliente rocosa donde se emplaza el Fuerte de Copacabana, una construcción militar utilizada en tiempos del Imperio. Hoy se puede visitar su museo, sala de máquinas, bar y la imagen de la Virgen de Copacabana que fue bendecida por el Papa Francisco en su visita oficial a Brasil en 2013. Desde el Fuerte se aprecian unas vistas panorámicas completas de la popular playa de Río.

Cañones del Fuerte de Copacabana con vista a la famosa playa.

Garota de Ipanema

Continuamos el periplo y pocos minutos más tarde apareció ante nosotros la otra playa representativa: Ipanema. La vista del morro Dos Hermanos le da un marco perfecto a esta franja de arena más exclusiva que su prima de al lado.

Tom Jobim, compositor de la canción «Garota de Ipanema» junto con Vinicius de Moraes quien escribió la letra, camina con la guitarra al hombro en forma de escultura. La foto con él es otra de las imprescindibles.

Las aguas lucían un tono turquesa muy caribeño mientras el sol brillaba en su esplendor. Los vendedores ofrecían a viva voz las caipirihnas bien frías y de todos los sabores frutales imaginados. Almorzamos unos frugales sandwiches de mortadela (preparados con los elementos del desayuno) admirando el paisaje y la vida playera hasta que el sol se puso bravo. Hicimos un break para descansar de los rayos de Febo y esperar el poniente.

Fuimos hasta el bar Garota de Ipanema (antes llamado Veloso) donde se compuso esta canción con ritmo de bossa nova. Es muy visitado y posee fotos y recortes periodísticos que recuerdan que allí se inspiraron los autores en 1962.

El bar es toda una atracción turística de Río.

Toda la bohemia carioca se reunía en esta esquina. Jobim y De Moraes ya fallecieron pero la verdadera garota que inspiró la canción tiene 71 años y todavía se pasea por la zona. Su nombre es Heloisa Pinheiro y es dueña de varias tiendas de bikinis.

Caminamos las tres cuadras de regreso a la arena para ser testigos de un atardecer de ensueño con el sol bajando detrás del morro Dos Hermanos, el mar acariciado por una luz rojiza y una banda tocando bossa nova en vivo. La gente apostada en la Pedra do Arpoador aplaude cuando el sol se termina de perder en el horizonte. Un perfecto día de playa.

El mítico Maracaná y un fanático de Kempes

Al día siguiente tomamos el metro en la estación Cardeal Arcoverde muy cerca del hostel. Pusimos rumbo al norte hacia la estación Maracaná. El nombre da una idea clara del destino. En este estadio se han disputado dos finales de Copa Mundial FIFA (récord que comparte con el Azteca): el Maracanazo de 1950 donde Brasil cayó 2 a 1 ante Uruguay y la más reciente en 2014 cuando Argentina claudicó ante Alemania por 1 a 0 en tiempo suplementario.

Problemas en la administración tras los Juegos Olímpicos de 2016 hicieron que estuviera cerrado al público para la visita guiada. Nos retratamos en la puerta de ingreso sosteniendo una réplica de la Copa del Mundo y una bandera brasileña que recordaba la reciente tragedia del Club Chapecoense cuyos integrantes perecieron en un accidente aéreo en Colombia.

Levantando la Copa del Mundo FIFA en la entrada del Maracaná. La bandera recuerda la tragedia aérea del Club Chapecoense.

Por la tarde me reuní en un café de Copacabana con el músico y escritor Alvaro Az. Un carioca que, aunque parezca extraño, es hincha fanático de Rosario Central y su máximo ídolo futbolístico es el cordobés Mario Alberto Kempes.

El dirigía la página web del Matador y en 1997, cuando publiqué su biografía autorizada, uno de los ejemplares de mi libro viajó a Rio de Janeiro a las manos felices de Alvaro. Nos conocimos personalmente 20 años después y me dedicó un libro publicado con uno de sus poemas. Todo un gesto.

Junto al músico y escritor carioca Alvaro AZ. Un fanático de Mario Kempes y Rosario Central. Me obsequió un ejemplar de su libro de poesía.

Las playas y el mar son los grandes atractivos de esta ciudad pero yo deseaba conocer la urbe más detalladamente. Nuevamente abordamos el metro hasta la Estación Central y desde allí iniciamos una caminata por el centro.

El Sambódromo Marqués de Sapucaí fue diseñado por Niemeyer y es el lugar donde desde 1984 se desarrolla el Carnaval, la fiesta máxima de los cariocas. Su pasarela mide 550 metros de largo. Miles de  personas se congregan para ver el desfile de la Escolas do Samba que cada noche seducen con sus coloridos atuendos y cuerpos esculturales.

El Sambódromo Marques de Sapucaí.

Para los Juegos Olímpicos el Sambódromo fue el escenario para el Tiro con Arco. El martes es día gratuito para ingresar en los museos públicos.

Fuimos al recién inaugurado Museo del Mañana junto a la Bahía de Ganabara. La cola era kilométrica y el tiempo de espera estimado de tres horas. Abandonamos la futurista estructura del edificio diseñado por Santiago Calatrava y cruzamos al Museo de Arte donde ingresamos en solo cinco minutos.

Había visto en National Geographic las diez bibliotecas más bellas del mundo y una de ellas era el Real Gabinete Portugués de Lectura ubicado en la calle Luis de Camoes en pleno centro. Una joya arquitectónica erigida durante el reinado de Manuel I (1495-1521) que combina elementos góticos con otros del Renacimiento italiano.

La Biblioteca “Real Gabinete Portugués de Lectura” está entre las diez más bellas del mundo.

El mobiliario, los vitreaux del techo, los libros y el ambiente donde flota el saber te deja sin habla. Río no me pareció la ciudad maravillosa de la que todos hablan pero este lugar sí que amerita ese calificativo.

Otra vista de los incunables de la centenaria biblioteca.

Continuamos el recorrido hacia la Catedral de San Sebastián cuya forma exterior semeja más una pirámide azteca que un templo cristiano. Su interior es no menos novedoso con amplísimos vitrales que se funden hacia el techo que forma una cruz con paneles vidriados. Desde allí al acueducto carioca o Arcos de Lapa hay solo unos metros. Esta antigua obra llevaba agua desde los cerros a la ciudad en tiempos coloniales.

Otro de los hitos céntricos es la escalera de Selarón. Una amplia escalinata de 215 peldaños adornada con miles de coloridos azulejos. La obra fue idea del ceramista chileno Jorge Selarón quien por su propia voluntad fue adornado el paseo con azulejos traídos de todas partes del mundo. Allí se realizó una toma para el video Walk On con los U2 sentados en la escalera. También filmaron videoclips Snoop Dog y Wisin y Yandel.

Selarón comenzó a pegar azulejos en 1990. El 10 de enero de 2013 su cuerpo calcinado fue encontrado al pie de la escalera. Su asesinato aún no ha sido esclarecido.

La famosa escalera de Selarón.

Por fin llegó el momento de subir hasta la cima del cerro Corcovado, a 710 metros sobre el nivel del mar, para observar de cerca al Cristo que se erige allí. La enorme escultura de 30 metros domina el paisaje de Río en 360 grados.

Fue inaugurada en 1931. Con sus brazos abiertos recibe a millones de visitantes de todo el orbe quienes una vez allí luchan por la foto con el señor de barba. Hay colchonetas repartidas en el suelo para que la gente se recueste y hacer la toma de la escultura completa. Valeria llevaba un palo de selfie y de él nos servimos para lograr nuestras instantáneas sin tener que recostarnos en el suelo caliente.

Todo Río se aprecia a los pies del cerro. Son vistas muy bellas pero no me quitaron el aliento. No se entiende muy bien como este lugar entró en las Siete Maravillas pero debe de haber sido que el pueblo brasileño (200 millones de habitantes, el quinto más poblado del mundo) votó masivamente a su Cristo y logró su cometido.

El Cristo, en la cima del cerro Corcovado.

Nos faltaba el otro imprescindible: Pan de Azúcar. Llegamos dispuestos a subir al funicular que trepa hasta allí. Se llama Bondinho y cumplió 100 años. Costaba 76 Reales (21 dólares). Un asalto a mano armada.

Decidimos poner a trabajar el cuerpo y subimos a pie hasta el Morro de Urca que es solo un poco más bajo que el susodicho pero a un costo de cero monedas y ejercicio saludable. Las vistas son buenas aunque menos panorámicas que desde el Corcovado. Al descender nos bañamos en la playa Vermelha (roja) para despedirnos de Río.


INFO PARA VIAJEROS

-Fuerte de Copacabana: 2 dólares. De 10 a 18 hs.  Lunes cerrado.

-Bar Garota de Ipanema. Vinicius de Moraes 49 a una cuadra de playa Ipanema.

-Catedral Metropolitana: gratuita.

-Museo de Arte: 6 dólares.

-Museo del Mañana: 6 dólares.

-Los martes los museos son gratuitos. Ir con tiempo para hacer cola.

-Real Gabinete Portugués de Lectura: gratuito. Lunes a viernes de 9 a 18 hs.

-Escalera de Selarón: gratuita.

 

*Por Federico Chaine. Periodista especializado en viajes y turismo. Especial para El Descorche Diario.

Contacto: fedechaine@hotmail.com

Les dejo también un enlace con la célebre Garota de Ipanema interpretada por Tom Jobim y Vinicius de Moraes: