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Vinos & Negocios 2026 reunió a más de 150 expositores y mostró las tendencias que hoy marcan el futuro de la industria.
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  • 2 junio, 2026

Vinos & Negocios 2026: diversidad, innovación y nuevos consumidores marcaron el pulso de la industria

La feria profesional celebró su décimo aniversario reuniendo a más de 150 expositores. Nuevas regiones vitivinícolas, vinos de baja graduación alcohólica, spirits artesanales y proyectos boutique mostraron las tendencias que hoy impulsan la evolución del negocio de las bebidas premium en Argentina.

A diez años de su creación, Vinos & Negocios volvió a reunir en Buenos Aires a buena parte de los protagonistas de la industria vitivinícola argentina y dejó una fotografía clara de los desafíos y oportunidades que atraviesa actualmente el sector.

La feria profesional, realizada en el Hotel Alvear Icon de Puerto Madero, convocó a más de 150 expositores de todo el país y confirmó algunas de las tendencias que comienzan a marcar el futuro del negocio: una mayor diversidad de regiones productivas, el crecimiento de los vinos de baja graduación alcohólica, la aparición de nuevos hábitos de consumo y una fuerte apuesta de las pequeñas bodegas por ampliar mercados.

«Estamos cerrando una edición memorable. La feria creció un 10% respecto al año pasado y superó los 150 expositores. En un contexto desafiante para la industria, los productores apostaron por encontrarse con compradores profesionales y trabajar con eficiencia comercial», destacó Javier Menajovsky, fundador y organizador del evento.

A diferencia de otras exposiciones orientadas al consumidor final, Vinos & Negocios mantiene un perfil estrictamente profesional, enfocado en conectar bodegas con distribuidores, vinotecas, restaurantes, hoteles y compradores especializados.

Organizadores: Javier Menajovsky y Stella Dottavio junto a Gustavo Flores Bazán.

Según Menajovsky, uno de los rasgos más interesantes de esta edición fue la búsqueda de novedades por parte del mercado.

«La búsqueda pasa por novedades y por una buena relación precio-calidad. También observamos una creciente diversidad en las ocasiones de consumo. Vimos vinos sin alcohol, vinos de baja graduación alcohólica y propuestas innovadoras que buscan responder a nuevos hábitos», señaló.

Diversidad regional y nuevas expresiones del vino argentino

Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue la diversidad de propuestas que llegaron desde distintos puntos del país.

Junto a las tradicionales regiones vitivinícolas de Mendoza, cobraron protagonismo proyectos provenientes de Catamarca, Neuquén, Río Negro y especialmente Chubut, despertando el interés de compradores que buscan productos diferenciados y con identidad propia.

Catamarca mostró el potencial de sus vinos de altura y consolidó su presencia entre las regiones emergentes del país.

Entre ellos se destacó Rincón de los Leones, emprendimiento ubicado en Paso del Sapo, en la meseta central de Chubut.

«Tenemos un viñedo orgánico y biodinámico de aproximadamente una hectárea y media, donde trabajamos principalmente Chardonnay y Criolla. Vinimos a presentar nuestro Chardonnay 2025 y también un vino elaborado con uvas provenientes de antiguos parrales del pueblo de Paso del Sapo», explicó Camila Lapido, sommelier y responsable de viñedos del proyecto.

Los vinos de Rincón de los Leones, proyecto ubicado en Paso del Sapo, en Chubut.

La especialista señaló que gran parte de la identidad vitivinícola de la provincia está vinculada a pequeños emprendimientos familiares.

«Chubut tiene una frescura muy particular, pero también un enorme potencial para desarrollar vinos con identidad propia. La dinámica de la provincia está muy ligada a pequeñas bodegas y proyectos de escala reducida, algo que hoy despierta mucho interés entre compradores y consumidores», sostuvo.

Catamarca volvió a captar la atención de compradores y sommeliers con sus vinos de altura.

La presencia de regiones emergentes también tuvo a Catamarca entre las protagonistas de esta edición. La provincia volvió a mostrar el potencial de sus vinos de altura y el creciente reconocimiento que están logrando sus bodegas en el mercado nacional.

Entre los proyectos presentes estuvo Bodega Don Diego, una de las firmas de la vitivinicultura catamarqueña, que llegó a Buenos Aires para presentar algunas de sus etiquetas más representativas.

Juan Pablo Morales (derecha) fue uno de los enólogos que presentó los vinos de Catamarca en su Masterclass.

«Bodega Don Diego viene trabajando desde el año 2000 para posicionar al Syrah como varietal emblemático de Catamarca. En esta edición presentamos nuestras líneas Syrah Black y Syrah Castaño. Ambas tienen 18 meses de crianza. En el caso del Syrah Castaño utilizamos duelas de castaño asturiano durante la maceración y luego realizamos una guarda de 18 meses. El Syrah Black proviene de una selección de parcelas con gran concentración polifenólica y color, además de dos años de guarda en botella», explicó Juan Pablo Morales.

El representante de la bodega destacó además las características únicas de Fiambalá, una de las zonas vitivinícolas más singulares del país.

 Syrah Castaño y Syrah Black de Bodega Don Diego, dos etiquetas que reflejan el potencial de Fiambalá.

«Fiambalá está ubicada a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar. Es una región cálida, con fuerte insolación y vientos constantes. Lo que hace la planta es adaptarse a esas condiciones extremas, generando pieles más gruesas y una mayor concentración de antioxidantes y taninos. Eso se traduce en vinos muy estructurados, con gran intensidad y personalidad», señaló.

La participación de bodegas catamarqueñas volvió a despertar el interés de compradores, sommeliers y periodistas especializados, consolidando el crecimiento de una provincia que encuentra en sus condiciones de altura y clima extremo una identidad propia dentro del mapa vitivinícola argentino.

La innovación como respuesta a los cambios del consumo

Otro de los grandes temas que atravesó Vinos & Negocios 2026 fue el crecimiento de los vinos de baja graduación alcohólica y las propuestas orientadas a consumidores que priorizan opciones más livianas.

Gerardo Catapano, de Catapano Wines, destacó el interés que despertaron los productos de innovación de la bodega.

«Hemos presentado nuestra línea Génesis, con vinos de baja graduación alcohólica, un blanco de Malbec, un rosado de Malbec y un naranjo de Moscatel. La respuesta del público fue excelente y notamos mucho interés por este tipo de propuestas», afirmó.

Catapano Wines mostró sus nuevas líneas con propuestas innovadoras.

Para el bodeguero, la industria está encontrando nuevas alternativas para responder a los cambios en los hábitos de consumo. «Venimos de años difíciles, pero el sector está demostrando resiliencia. Aparecen vinos sin alcohol, vinos de baja graduación y nuevas variedades que ayudan a ampliar el público y adaptarse a lo que busca hoy el consumidor», explicó.

Una experiencia similar compartió Martín Hinojosa, quien participó con su bodega del Valle de Uco. «El 90% de las personas que se acercaron a nuestro stand preguntaron por nuestro vino bajo alcohol, cero azúcar y bajo en calorías. Hay una demanda concreta por este tipo de productos, especialmente entre consumidores jóvenes», aseguró.

Hinojosa aseguró que los vinos bajos en alcohol, sin azúcar y con menos calorías despiertan cada vez más interés entre los consumidores.

Para el productor mendocino, se trata de una tendencia que llegó para quedarse y que refleja cambios más profundos en los hábitos de consumo.

«Creo que los consumidores están buscando productos con menor graduación alcohólica, menos calorías y opciones que acompañen estilos de vida más saludables. El vino no puede quedar ajeno a esa tendencia y tiene que encontrar formas de adaptarse», afirmó.

Bodega Hinojosa aprovechó la feria para presentar propuestas orientadas a nuevos hábitos de consumo.

Hinojosa consideró que la innovación es una herramienta necesaria para enfrentar la caída del consumo, aunque remarcó que el mercado interno sigue siendo determinante para las bodegas argentinas.

«Cerca del 75% de nuestras ventas dependen del mercado local. Cuando el consumo cae, lo sentimos muy fuerte. Por eso hay que innovar, ser eficientes y mantener una relación cercana con distribuidores y clientes», explicó.

Además, valoró especialmente el perfil profesional de Vinos & Negocios.

Diversidad regional, innovación y nuevos consumidores fueron algunos de los ejes que marcaron el pulso de la feria.

«Esta es una feria donde el público viene a comprar vino. Hay distribuidores, vinotecas y restaurantes que están buscando productos para incorporar a sus cartas o canales de venta. Eso es exactamente lo que buscamos las bodegas cuando invertimos en participar», concluyó.

El desafío de vender en un mercado complejo

La caída del consumo fue otro de los temas recurrentes en las conversaciones entre productores y compradores.

Sin embargo, los bodegueros coincidieron en que espacios como Vinos & Negocios se vuelven fundamentales para generar nuevas oportunidades comerciales.

Gerardo Catapano de Catapano Wines.

«Nos sorprendió la cantidad de gente, la presencia de distribuidores, vinotecas y compradores interesados en nuestras nuevas líneas. Ha sido una experiencia muy positiva», comentó Gerardo Catapano.

Por su parte, Mónica Najurieta, de Familia Blanco Wines, destacó la importancia del contacto directo con el mercado.

«Ha sido una experiencia muy intensa y alentadora. Pudimos conversar directamente con vinotecas, hoteles, restaurantes y consumidores. Eso nos permitió comprobar que nuestros productos tienen identidad y siguen encontrando su lugar entre los amantes del vino», señaló.

La empresaria también destacó la enorme cantidad de nuevos proyectos presentes en la feria. «Me sorprendió la diversidad de bodegas y propuestas que hay hoy en Argentina. Es una muestra de la riqueza que tiene nuestra industria», afirmó.

Mónica Najurieta, de Familia Blanco Wines, resaltó la importancia del servicio y el vínculo humano en la comercialización del vino.

Para Najurieta, en un contexto de cambios profundos en el consumo, el diferencial sigue estando en la calidad y en la cercanía con el cliente.

«Hoy más que nunca la diferencia está en el servicio, en el vínculo humano y en productos elaborados con responsabilidad, respeto y pasión. En un mundo cada vez más atravesado por la tecnología y la inteligencia artificial, el cara a cara y la experiencia siguen teniendo un enorme valor para quienes consumen vino», sostuvo.

La bodeguera consideró que, más allá de las dificultades económicas que atraviesa el sector, los proyectos familiares tienen la oportunidad de seguir creciendo a partir de una propuesta auténtica y de una relación cercana con el consumidor.

Malbecaster, la línea de vinos de Juanchi Baleirón.

La feria también fue escenario para proyectos de figuras reconocidas de la cultura argentina. Entre ellos estuvo Malbecaster, la línea de vinos desarrollada por Juanchi Baleirón, cantante y líder de Los Pericos, quien desde hace algunos años impulsa su propio proyecto vitivinícola junto al equipo de Crowdfarming.Wine.

La enóloga Soledad Buenanueva fue la encargada de presentar el portfolio durante las jornadas de Vinos & Negocios. «Estamos presentando toda la línea de Juanchi Baleirón, Malbecaster. Nos ha ido muy bien durante estos dos días de feria. El eje de la propuesta es un Malbec 100% proveniente de Luján de Cuyo, un vino fresco, joven y con mucha expresión frutal.

Soledad Buenanueva presentó Malbecaster, los vinos de Juanchi Baleirón que elabora Crowdfarming.Wine.

«También contamos con un vino blanco elaborado con Chardonnay y Albariño, manteniendo la misma filosofía de vinos frutales y muy amables en boca. Hemos visto mucho interés de vinotecas, restaurantes y sommeliers, que cumplen un rol fundamental en la comunicación del vino», explicó.

La presencia de Malbecaster reflejó el interés por proyectos con identidad propia, capaces de acercar el vino a nuevos públicos a través de historias y referentes de la cultura.

El vermut cordobés se hace lugar entre los spirits artesanales que suman protagonismo.

Los spirits ganan espacio

La diversidad observada en Vinos & Negocios no se limitó al vino. La edición 2026 mostró una presencia cada vez más importante de vermuts, gin, aperitivos y destilados artesanales, reflejando una tendencia que se expande dentro del mercado de bebidas premium.

Entre las propuestas más originales apareció La Reforma, un vermut elaborado en Colonia Tirolesa, Córdoba, por la destilería HC Spirits.

«Presentamos nuestras tres versiones de vermut. Una de ellas está elaborada con uva Frambua, típica de Córdoba. Además utilizamos hierbas serranas como peperina, poleo y muña muña, junto con miel de monte del norte cordobés para endulzar nuestros productos», explicó David Hantis.

David Hantis presentó La Reforma, un vermut cordobés elaborado con hierbas serranas y miel de monte.

Las bebidas sin alcohol también buscan su lugar

Los cambios en los hábitos de consumo también quedaron reflejados en la presencia de propuestas completamente libres de alcohol.

Una de las novedades de esta edición fue la participación de Oy Kombucha, emprendimiento de Río Cuarto, Córdoba, que se convirtió en una de las pocas bebidas sin alcohol presentes en Vinos & Negocios 2026.

«Claramente hay un cambio de tendencia en el consumo de bebidas. El vino tiene y va a seguir teniendo su lugar dentro del consumo de los argentinos, pero también hay un sector que va ganando espacio y que tiene que ver con las opciones más saludables», explicó Roger Wagner, socio fundador de la marca.

Roger Wagner mostró distintas variedades de Oy Kombucha, una de las pocas bebidas sin alcohol presentes en la feria.

La empresa presentó una línea de kombuchas elaboradas a partir de té negro y yerba mate, con diferentes perfiles de sabor que incluyen limón, zanahoria, naranja y remolacha.

Según Wagner, la participación en la feria refleja cómo nuevas categorías comienzan a integrarse al universo de las bebidas premium. «Estamos muy contentos de haber sido invitados. Es la primera vez que una kombucha participa en un evento de esta magnitud y la recepción del público ha sido muy positiva», señaló.

La presencia de Oy Kombucha mostró cómo nuevas categorías de bebidas comienzan a convivir con el vino dentro de una oferta cada vez más diversa.

Una industria que apuesta a la diversidad

Además de las nuevas regiones, los vinos de baja graduación alcohólica y los spirits artesanales, la feria también mostró una mayor presencia de vinos importados y propuestas internacionales que llegaron junto a Trade Vino y Wine Passport, algo que comienza a observarse con más frecuencia en un escenario económico más abierto.

En conjunto, todas estas tendencias dejaron un mensaje claro: la industria del vino y las bebidas está atravesando un proceso de transformación.

La apertura comercial permitió una mayor presencia de vinos importados.

A diez años de su nacimiento, Vinos & Negocios volvió a demostrar que sigue siendo una de las principales plataformas comerciales del sector. Pero además dejó una conclusión que compartieron organizadores, bodegueros y compradores: frente a los cambios en los hábitos de consumo, la diversidad aparece como una de las grandes fortalezas de la industria.

Nuevas regiones, pequeños proyectos, innovación en productos, bebidas de bajo o nulo contenido alcohólico y una mirada cada vez más amplia sobre el universo de las bebidas marcaron el pulso de una edición que permitió vislumbrar hacia dónde se dirige el negocio en los próximos años.