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Coherencia y largo plazo. Las claves de Bodegas López.
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  • 7 octubre, 2020

Eduardo López: “En cada botella está nuestra historia y la del vino argentino”

Eduardo López pasó por #ElDescorcheEnCasa. El ciclo de streaming que nació con la pandemia y ya es un clásico imperdible de todos los viernes. Más de 180 mil seguidores y una comunidad de fanáticos del vino se dan cita para escuchar las voces de los protagonistas de la industria. En esta charla, un López que habló de todo y contó los secretos para sustentar una bodega con 122 años de historia y un estilo que la hace única. Las novedades y su mirada sobre la actualidad.

Si de algo no hay dudas es que Bodegas López es marca  indiscutida de tradición e historia en vitivinicultura. Dueña de un estilo propio que la distingue del resto y le ha valido el reconocimiento de un público fiel a lo largo de más de 120 años.

Su director general, Eduardo López, dialogó con nosotros acerca de su visión del vino y la industria, la trayectoria, la familia y los secretos del éxito. Desde sus etiquetas emblemáticas, como Federico López y Montchenot hasta la lata de Traful. Cinco generaciones. Tradición e innovación en esta nota exclusiva de El Descorche Diario.

El portfolio de la bodega cuenta con más de 50 productos distintos entre vinos, aceites de oliva y jerez. Nueve espumantes de diferentes categorías. Sus clásicas líneas Vasco Viejo, Traful, López, Chateau Vieux y todo el paragua de cosechas especiales de Montchenot.

López produce más de 7 millones de litros por año y muele 100 mil quintales de uva. La empresa tiene como política guardar botellas de cada añada y es así que uno puede comprar un Montchenot del año de  su nacimiento.

“En cada botella está nuestra historia y la del vino argentino”, expresa con orgullo Eduardo.

A la hora de hablar del disfrute, no duda en aseverar que “hay cosechas en donde uno tiene el corazón. Son los años que marcaron un hito en tu vida. 1993, 1995 y 1999 son los años que nacieron mis hijas. La vida pasa por ahí. Por momentos. Por cómo se disfruta el instante. El vino es un momento y se crea con las personas”.

Fiel a su estilo, la familia López no se deja intimidar por las adversidades del contexto. A pesar de la pandemia, el aislamiento y el trabajo a distancia, ya tienen previsto para este fin de año una serie de novedades y lanzamientos para actualizar su portfolio: nueva imagen y etiqueta del clásico Familia López, nuevos varietales en la línea Traful y Vasco Viejo también se renueva.

“Coherencia y largo plazo hacen que las empresas sigan en pie”.

“Los proyectos se definen con anticipación. Tenemos que seguir independientemente de lo que pase afuera”, afirma de manera contundente. “Las empresas no son una sola persona. Hay un gran equipo trabajando. El capital que tienen los negocios son las personas que la componen. Los productos no son nada si no hay gente atrás que se preocupa por la calidad”, agrega.

“La lata vino a desestructurar”

“Uno de los defectos que tuvimos quienes comunicamos el vino es que lo hicimos difícil, complejo. El vino no es una bebida complicada. Lo que tenemos que hacer es invitar al consumidor a que se acerque al vino, al placer, a que cree momentos alrededor de la bebida”, afirma López al reflexionar sobre los errores a la hora de comunicar.

“Nos gusta hablar de vinos, de comidas y maridajes. Lo importante es desestructurar la comunicación en general, no solo los productos”.

López lanzó la lata a fines del 2019.

La lata apareció para romper esquemas y que el consumo sea en cualquier ocasión. Sin embargo, todos se encargan de aclarar que si bien es un envase distinto, la calidad del producto no es menor. “Vamos a ampliar el portfolio de lata, pronto vendrán los tintos, rosados y blancos”, adelanta.

“Hay un abismo enorme entre Montchenot y la lata; y justamente, eso es el vino. La lata es una nueva manera de tomar. Apuntamos a los jóvenes porque no tienen los prejuicios de los adultos”.

El estilo López

Uno se mantiene a lo largo del tiempo cuando tiene convicciones fuertes y sin duda, cuando hay un negocio floreciente. Hemos defendido este estilo de vinos porque nos ha dado excelentes resultados”, asegura.

“La mayor diferencia y el mayor tesoro que tenemos con respecto a las demás bodegas de Argentina es, justamente este estilo.

“Se refleja en nuestros tintos, su maduración y añejamiento. Utilizamos madera grande, toneles y cubas de 5 mil hasta 35 mil litros. En ese añejamiento hay menos contacto del vino con la madera y la transferencia de los gustos y aromas es más lenta, eso hace que se necesite más tiempo que el que requiere una barrica de 200 litros. Y es ese tiempo, lo que nos hace tener vinos distintos, con un estilo propio, diferente.

Montchenot, un clásico argentino.

“Buscamos son vinos redondos, armónicos, fáciles de tomar, que te inviten a tomar una copa tras otra. Buscamos que no sean vinos muy tánicos con tanta estructura con tanto alcohol que necesite a dos o tres personas para tomar una botella de vino.

“Nuestro estilo también tiene que ver con eso de disfrutar una copa sin necesidad de comer. Es lo que nos caracteriza. Nuestra esencia son los toneles grandes”.

Las modas del vino argentino

“Nunca hemos sido una bodega de moda. Sí podemos decir que somos una bodega con correlación en nuestros productos, con una línea definida y mantenida a lo largo del tiempo.

“Al beber un Montchenot 2010 o 2005, cualquier año que pruebes, vas a encontrar mucha coherencia. Este estilo que sostenemos, arranca en el viñedo. Todos nuestros vinos se elaboran con uvas propias, por eso sabemos muy bien qué vino va a producir cada parcela”.

“El vino es un momento y se crea con las personas”.

La firma cuenta con 1.100 hectáreas de producción viñedos que van desde el 1930 hasta viñedos de cinco años atrás. Ubicados en las mejores zonas de Mendoza: Maipú, -Lunlunta-, Luján de Cuyo y en Valle de Uco, -Tupungato-.

Tradición familiar

En septiembre, la bodega cumplió 122 años. Fue creada por el bisabuelo de Eduardo y ya trabaja la quinta generación. Don López llegó desde Europa en 1886 y como tantos otros inmigrantes, sin nada y escapando de situaciones muy difíciles en el viejo continente. Después de un tiempo en Buenos Aires y haciendo un poco de todo, se instaló en Mendoza a producir uvas en Gutiérrez, Maipú.

Otros tiempos. Eduardo (derecha) junto a su hermano Carlos y su padre Carlos López.

“Creo que ni él, ni mi abuelo se imaginaron que 120 años después íbamos a seguir hablando de bodegas López, de la misma familia. Cinco generaciones, un estilo de vinos. Nunca se imaginaron que las marcas que crearon, como Montchenot, Chateaux Vieux iban a seguir vigentes en el mercado argentino.

“Sabemos que en las empresas, sobre todo en Argentina, pasar de la segunda a tercera generación es muy difícil. Por eso siempre digo que debemos haber hecho algo bien para poder traspasar 120 años. No es poco. Tenemos casi tanto años como el país”.

Turismo y gastronomía: apuesta al público nacional

“Abrimos al turismo en el año 1998. Antes era algo impensado, no se estilaba eso de visitar una bodega. Han pasado 30 años y definimos la política de turismo como publicidad.

“Comenzamos teniendo la bodega en perfectas condiciones, es algo que se valora. Los mismos turistas comentan al ver la limpieza, la tecnología y así es como siguen consumiendo los vinos en el tiempo. Es nuestra primera carta de presentación.

“La idea es que se lleven un recuerdo de la bodega y un vino. Recordar lo vivid, es algo que tiene un cariño especial. No cobramos entrada, es una actividad totalmente gratuita.

Rincón Famoso Rosé, una de las últimas novedades de López.

“En 2010 construimos un edificio solo para Turismo con tres plantas: un gran salón de recepción y de ventas, museo, cava, sala de degustación y restaurante.

“Nosotros estuvimos abiertos cuando nadie lo hacía. Y sobre todo, al turista argentino. Nuestros vinos se toman un 95% en el país y nosotros nos debemos a ese público.

“En temporada alta tenemos más de 14 personas trabajando en Turismo, nos adaptamos al turista y a sus tiempos. Les proponemos una degustación con líneas medias y altas.

Por último, López anticipó que planean reabrir al turismo local en el transcurso del mes de octubre y bajo estrictos cuidados.

El vino argentino: una mirada

“Argentina es un gran productor y exportador de vinos y son de altísima calidad. Eso nos permite competir con cualquier vino del mundo. Contamos con ariedad de estilos, de climas, de suelos. De Norte a Sur. Desde los excelentes Torrontés salteños a los increíbles Pinot Noir en la Patagonia.

“Tenemos grandes oportunidades para crecer en el mundo y por supuesto, los vaivenes económicos que sufrimos todos los días no nos ayudan mucho a tener previsibilidad y a desarrollarnos, no solo el vino sino todas las empresas. La oportunidad está y la hemos tenido, nos hemos insertado en el mundo.

“Argentina tiene un consumo de vino muy grande. El 80% de los vinos se toman en el país con lo cual no hay grandes necesidades de tener que salir a buscar el mundo con nuestros vinos. Distinto le pasa a Chile, donde su consumo interno es chico y debe enfocarse en la exportación.

En octubre la bodega vuelve a abrir con sus visitas sin cargo.

“En la bodega priorizamos el mercado interno, puedo darles un montón de razones. Nuestro mercado de exportación nunca fue prioridad.

Nosotros debemos prever a largo plazo y no nos modifican las retenciones. Debemos ser el único país en el mundo que tiene retenciones para exportar. Ni siquiera pusiste el contenedor en el barco y ya estás pagando derechos.

“Es algo impensado para nosotros, pero en Estados Unidos hace 14 años tenemos la misma lista de precios”.

“Nada de lo que hacemos sería posible en el corto plazo. Montchenot 2010 fue concebido hace 10 años y lo estamos tomando hoy. Debe haber pocas industrias que sean pensadas tan a largo plazo como la vitivinícola.

“El arte de la enología está en los vinos de corte”.

“El mes que viene embotellaremos la cosecha 2011 que saldrá al mercado en los primeros meses del 2021. Es la manera de amalgamar el vino. Aquí está el arte de la enología de poder combinar zonas, variedades, distintos puntos de maduración”.

Los blends

“El arte de la enología está en los vinos de corte”, afirma sin dudar. “Los grandes vinos del mundo son cortes, blends. Montchenot es 70% Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec.

 “El Cabernet permite la longevidad, Merlot aporta suavidad y elegancia, y el Malbec la fruta. 10 años de guarda van a permitir la expresión de aromas a cuero, madera, chocolates, en definitiva los terciarios. Y tres a cuatro años en los toneles producen una decantación natural. Al sacarlos ya están limpios nunca precipitan en la botella.

Distribución: la clave

“Desde hace muchos años definimos tener un plantel comercial directo. Llegamos a todos lados con nuestros propios vendedores y nuestra logística. Son nuestros camiones los que distribuyen los vinos en Capital Federal y Gran Buenos Aires.

“Nada de lo que hacemos sería posible en el corto plazo”.

“Al tener productos de distintas gamas y calidades, para todo público y todo tipo de restaurante, nos da una ventaja competitiva muy grande. Debido al volumen podemos llenar los camiones”.

La pandemia y los cambios

“La pandemia nos obligó a las empresas a cambiar muchas cosas. Desde la forma de comunicarnos hasta la manera de comercializar. Varias bodegas cambiaron su forma de vender, se fueron a los mercados digitales. Nosotros vamos a respetar los canales tradicionales. No por una pandemia vamos a abandonar a nuestros clientes de toda la vida.

“Dejamos los canales online para que los manejen nuestros clientes. No podemos tirar por la borda un camino recorrido de tantos años. Coherencia y definiciones a largo plazo hacen que las empresas sigan en pie. Estar cambiando todo el tiempo no le hace bien a los productos”.

La comunicación del vino

“Si hay algo que cambió en el mundo del vino es la comunicación. Ha sido radical e impresionante y nos obligó a terminar de hacer la transformación. Todo hoy pasa por lo digital.

“En marzo, cuando cerramos al turismo empezamos a hacer vivos, con degustaciones y visitas virtuales. La gente quería seguir disfrutando. Nos adaptamos. Eso no vuelve atrás. Nos acostumbramos a cierta comodidad y nadie la quiere perder”.

Si querés podés revivir la charla de El Descorche en Casa, el ciclo que organiza el El Descorche junto a Ciudadano Diario de Mendoza:

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