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De gira por Argentina, Tim Atkin analizó estilos, regiones y tendencias de la industria.
  • Entrevistas
  • 21 febrero, 2026

Para Tim Atkin, el futuro del vino argentino no está en el volumen sino en su terruño

De visita en Mendoza para elaborar su Reporte Argentina 2026, el influyente Master of Wine defendió el valor del terruño, habló del futuro de las criollas del Este, analizó la caída del consumo, cuestionó los vinos sin alcohol y reflexionó sobre el verdadero rol de la crítica en la construcción de identidad del vino argentino.

Cada vendimia tiene sus rituales en Mendoza y uno de los más esperados es la llegada de Tim Atkin. El crítico británico volvió a la provincia para su recorrido anual —viñedos, bodegas, largas jornadas de cata y conversaciones en origen— y, en el marco del lanzamiento del tapón Xpür presentado por Corchos de Argentina, compartió su mirada sobre el presente y el futuro del vino argentino.

El Este y la oportunidad de las criollas

Atkin observa que existe un espacio aún no explotado en el mercado internacional para las variedades criollas.

“Hay un hueco en el mercado para las variedades criollas”, sostiene. Y agrega que son cepas poco conocidas y de las que se habla muy poco, especialmente cuando provienen del Este mendocino.

En un contexto complejo —marcado por la caída del consumo interno y la presión sobre el precio de la uva— cree que estas variedades podrían convertirse en una esperanza para la región. “El Este está sufriendo… pero podríamos tener una cierta esperanza”, reflexiona.

Terruño, identidad y cultura

Si hay un concepto que atraviesa su discurso es el de identidad de origen. “Hay que seguir con vinos con personalidad, con historia, con cultura, con un sentido de identidad”, afirma.

Para él, el futuro argentino está en profundizar ese camino: vinos que hablen de lugar. “Hablar de terruño me parece una cosa muy importante. Argentina debería apostar por este tipo de vino”.

Atkin reafirmó su interés por los vinos que expresan identidad de lugar.

En cambio, es escéptico respecto de los segmentos más básicos: “Con el vino básico, que se vende muy barato, no hay futuro”.

Tomamos menos, pero mejor

El Master of Wine vincula la crisis de consumo a un cambio social profundo. Las nuevas generaciones ya no beben vino como parte cotidiana de la alimentación. Hoy aparece en momentos sociales, entre amigos o familia, y no como bebida diaria.

“Estamos tomando mucho menos que antes”, explica. Por eso sostiene que el camino no es competir por volumen, sino reforzar el valor cultural del vino.

“Argentina debería apostar por vinos con identidad y terruño. Con el vino barato no hay futuro”.

Vinos sin alcohol: “No es vino”

Sobre una de las tendencias más debatidas de la industria, Atkin es directo. “No lo veo como enemigo del vino, pero es otro producto”.
Y agrega: “Para mí es algo hecho con uva, pero no es vino”.

Si bien comprende que puede ser una herramienta comercial para sobrevivir en determinados mercados, cuestiona los procesos para eliminar el alcohol: “Para mí, estos técnicos quitan el alma al vino”.

Tim Atkin destacó el momento de transición que vive el vino argentino: “El futuro está en el terruño”.

Messi y el vino popular

Consultado por la frase de Lionel Messi sobre beber vino con gaseosa, responde con humor: “Messi es un genio… puede tomar lo que quiera”. 

No comparte el hábito, pero rescata que el vino forme parte de la cultura popular.

El valor del contexto en la crítica

Atkin también reivindica el conocimiento profundo en la evaluación de vinos. “Tengo mucha más confianza en críticos que están especializados en un país o una región”.

Cada año pasa semanas en Argentina recorriendo viñedos, catando en origen y hablando con productores. Cree que esa experiencia no puede reemplazarse por degustaciones rápidas sin contexto.

Tim Atkin junto a Gustavo Flores Bazán, durante la presentación del tapón Xpür, en el Park Hyatt Mendoza.

También relativiza el peso de los puntajes: “Si puntúas muy bien, eres un Messi; si puntúas mal, eres el peor”.

El mensaje final lo dirige al consumidor: más allá de los críticos, lo importante sigue siendo probar y elegir según el propio gusto.