La marca suma estos dos nuevos varietales junto a Gran Alambrado Blend, los cuales conforman el segmento top de la línea de vinos que supo posicionarse con éxito en el ámbito gastronómico y vinotecas.
Rubén Ruffo, enólogo con más de 30 vendimias en Bodega Santa Julia, elabora la primera cosecha de Gran Alambrado en sus presentaciones Malbec y Cabernet Sauvignon, con uvas provenientes de viñedos propios y parcelas delimitadas en las fincas Vista Flores y La Ribera, en el Valle de Uco.
Allí, el factor climático más determinante es la altitud, responsable de la amplitud térmica y del clima fresco durante los meses de maduración. Las uvas son cosechadas con muy bajos rendimientos por hectárea y corresponden a la categoría más alta dentro de su clasificación, dando como resultado vinos con alta concentración y equilibrio.
El proceso de elaboración se inicia con una maceración prefermentativa en frío, para favorecer la extracción de polifenoles y de aromas. La fermentación se realiza con levaduras autóctonas, al finalizar se completa la fermentación maloláctica para mejorar la estabilidad de los vinos.

Rubén Ruffo, gerente de Enología de Bodega Santa Julia.
La complejidad de estos vinos es aportada por la crianza en barricas de roble francés durante 10 meses para ambas variedades, sin opacar la identidad varietal y preservando la calidad tan buscada en el viñedo.
Gran Alambrado Malbec, presenta color púrpura profundo, aromas a frutos negros maduros, cerezas y violetas. En boca el paso es ágil, de estructura amable y sedosa, con acidez nítida y refrescante.
Gran Alambrado Cabernet Sauvignon, es color rubí, posee aromas a frutos rojos y negros maduros junto a notas de pimienta negra, hierbas aromáticas y toques de pimientos rojos asados. De paladar fresco y con gran armonía, taninos maduros y sostenidos.
Las dos etiquetas ya están disponibles en vinotecas.
Precio sugerido: $ 925.-
Te puede interesar:
Imperdible: ya salió la guía de «Los Buenos Vinos Argentinos» de Elisabeth Checa


