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Andrea Ferreya, jefa de Enología de Bodega La Celia./ PH: El Descorche Diario.
  • Entrevista
  • 1 octubre, 2021

Andrea Ferreyra: “Estamos haciendo cada vez más vinos de lugares que vinos de bodegas”

La enóloga responsable de La Celia nos cuenta sobre el último lanzamiento de la bodega, donde ponen en valor tres terruños diferentes del Valle de Uco: La Consulta, Paraje Altamira y Eugenio Bustos. Una tendencia que según la propia enóloga “retoma los orígenes de la vitivinicultura” para dar más lugar a las zonas de donde provienen los vinos.

De la mano de Eugenio Bustos, Finca La Celia nació en 1890, siendo una verdadera pionera de la vitivinicultura del Valle de Uco. Su nombre rinde homenaje a Celia Bustos, una mujer con fuerte personalidad que supo desarrollar el potencial que ya vislumbraba del terruño al cual había apostado su padre.

Más de 100 años después y con la bodega en manos de Viña San Pedro Tarapacá Wine Group, empresa chilena líder en el rubro y que la adquirió en el 2000; otra mujer, la enóloga Andrea Ferreyra, continúa su legado, a través de liderar el proyecto enológico que hoy tiene como principal objetivo revalorizar la zona y mostrar el lugar a través de sus Vinos de Terroir, la última línea de Alta Gama recientemente presentada (ver nota lanzamiento).

La Celia elabora la totalidad de sus vinos desde sus viñedos propios, una finca ubicada en San Carlos, con la particularidad que en el mismo viñedo hay tres terruños de excelente calidad: Eugenio Bustos, La Consulta y Paraje Altamira. Allí se destacan tres variedades que hoy dan origen a los nuevos vinos de la bodega y que expresan el lugar: Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Malbec.

Desde el Alvear Palace Hotel, en la Ciudad de Buenos, Andrea Ferreyra dialogó con El Descorche Diario acerca de este nuevo desafío que pone a la bodega en la última tendencia de la vitivinicultura internacional.

-Una presentación de lujo para la línea top de la bodega, vinos de terroir. Contanos cuál es el concepto de este nuevo lanzamiento…

-Lo que pretendemos es comunicar a través de los vinos estos tres lugares que le dan origen. Cada vez creo que la enología está siendo dejada un poquito de lado y estamos dando más espacio a la expresión de los lugares. Estamos haciendo cada vez más vinos de lugares que vinos de bodegas.

Desde el Alvear Palace Hotel, Andrea Ferreyra presentó la última novedad de La Celia.

-Es un concepto para nada moderno sino que es volver a los orígenes. Nosotros en La Celia tenemos una trayectoria importante en lo que es la elaboración de vinos separados por parcelas. En este caso hemos hilado algo más fino, donde a cada una de esas parcelas las hemos subdividido según el tipo de suelo.

-Así surgieron tres etiquetas diferentes…

-Para esta línea de vinos, luego de un arduo estudio, hemos separado aquellos bloques que según nuestra expertise, consideramos que son los que mejor expresan cada uno de estos tres lugares. Por eso, para Paraje Altamira elegimos un sector del viñedo que nos da un Malbec maravilloso, del cual solo poseemos 2.300 botellas.

“La enología está siendo dejada un poquito de lado y estamos dando más espacio a la expresión de los lugares”.

-Luego, en la zona de La Consulta, tenemos un Cabernet Franc de una hectárea y finalmente en Eugenio Bustos, que para nosotros fue todo un desafío porque era rendir homenaje al fundador de la bodega y nada menos que con un Cabernet Sauvignon, que es sin lugar a dudas, el rey de los vinos tintos. De esta manera, complementamos el portafolio de La Celia con esta línea de Alta Gama de tres vinos de partida limitada para cada uno de ellos.

-Andrea, se habla mucho en los últimos años de Altamira y La Consulta, pero ¿había una materia pendiente con Eugenio Bustos? Es una forma de de reivindicar este terruño en especial?

-Sí, sin lugar a dudas. Es un lugar que tiene mucha historia. De hecho la bodega está en la zona de Eugenio Bustos, y después de escuchar y conocer los estudios de Guillermo Corona (Geografía del vino), pudimos vislumbrar cuáles eran esas características diferenciales. Acá no se trata de hablar cual es mejor o peor, sino que cada uno de los vinos va a presentar características bien distintas entre sí.

-Uno de los vinos es un Cabernet Sauvignon y vos afirmaste durante la presentación, que Argentina se merecía un vino como este. Hay varias bodegas que están haciendo foco en esta variedad, ¿tenemos Cabernet Sauvignon para competir a la altura de otros países vitivinícolas que son fuertes con esta cepa?

-Sí, yo creo que sí. De hecho es la cepa tinta más cultivada en el mundo y Argentina no puede se ajena a eso. Nosotros en nuestro viñedo tenemos una parte importante de Cabernet Sauvignon. Recordemos que La Celia es una bodega de capitales chilenos y para ellos es una cepa con mucha importancia.

“Tenemos que darle un lugar al Cabernet Sauvignon”.

-Para nosotros también fue un desafío, porque Argentina en el mundo es sinónimo de Malbec. Sin embargo, este varietal, merece por su historia y por lo que representa en sí, un lugar para poder ofrecer otro tipo de Cabernet Sauvignon. En el caso nuestro y con estas etiquetas que estamos presentando, son vinos que no son tan musculosos como otros Cabernet Sauvignon, pero sí tienen una excelente textura en boca y mucho refinamiento en los taninos, lo  que lo hace completamente distinto a otros de la misma cepa. Ni mejores ni peores, distintos.

-¿Cómo percibís hoy al consumidor argentino para captar estos conceptos y entender que la zona está por sobre la variedad de un vino?

-Es un desafío que tenemos todos. Los comunicadores del vino, las bodegas, los enólogos. De a poco tenemos que ir inculcándoles a nuestros consumidores estos conceptos, ya que hablar del Valle de Uco – por ejemplo- es algo muy amplio, donde tenemos 30 mil hectáreas cultivadas. De a poco hay que ir haciendo hincapié en cada uno de estos lugares y que cada uno exprese lo mejor que tiene.

-Cada vez hay más presencia y protagonismo de la mujer en el vino argentino. En este caso tenés la máxima responsabilidad de la Enología en La Celia ¿Cómo llevas este desafío?

-Para mí es una tremenda responsabilidad. Me llena de orgullo pertenecer a La Celia. En mi familia todas las mujeres hemos trabajado y para mí no es nada ajeno asumir este rol. Creo que de a poco, las familias van cambiando los roles, van cambiando y cada vez se comparten más entre todos los integrantes. Creo que es perfectamente compatible el trabajo en la bodega independientemente de ser hombre o mujer. Creo que eso ya trascendió las barreras y tenemos que apuntar a hacer vinos de excelente calidad y que hablen del lugar que provienen, más allá de quién los hace.

-La pregunta viene a colación ya que la vitivinicultura argentina venía de una etapa un tanto más machista y hoy la mujer tiene un rol protagónico en el liderazgo de proyectos…

-Así es y en buena hora que pase. Dentro del grupo Viña San Pedro Tarapacá, el 50 % somos mujeres casualmente y me parece muy bien. Ha sido un proceso lento donde quizás las mujeres siempre estuvieron pero ocupando segundos cargos y no liderando los mismos. Creo que de a poco esa cultura se va revirtiendo y que ya trasciende el tema de género.

Andrea Ferreyra junto a El Descorche Diario y su equipo: Agustín Leiva y Federico Colombo.

-Ojala cada vez haya más mujeres a cargo de proyectos importantes. En el Club de Mujeres Profesionales del Vino, donde nos reunimos para capacitarnos a nivel técnico y académico, no social; ya somos más de 110 profesionales que estamos liderando proyectos vitivinícolas. Muchas de ellas tienen sus propios proyectos además de trabajar para una bodega. Creo que eso es algo muy positivo.

-Durante la presentación estuvo el sommelier chileno Héctor Riquelme y vos le hiciste una referencia particular sobre la calidad del Cabernet Sauvignon argentino. ¿En Chile, también pueden hacer buenos Malbec?

-¡Creo que sí! Y ya lo están haciendo… (risas).

Eugenio Bustos, La Consulta y Paraje Altamira, las tres nuevas etiqueta de La Celia.

 

 

 

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