info@eldescorchediario.com
"La emoción tiene descriptores como el vino", asegura el médico. Foto: Gentileza.
  • Pasó por Mendoza
  • 25 junio, 2019

Daniel López Rosetti: “El vino es el momento”

El reconocido médico especialista en medicina del stress estuvo en Mendoza para presentar su último libro “Equilibrio”, en el marco del Ciclo Planeta. Aprovechó su estadía para recorrer bodegas y se declaró fanático del vino y de los buenos momentos.

Ante un auditorio colmado de almas, López Rosetti habló de emociones y sentimientos e hizo un breve recorrido por la historia del pensamiento occidental y el lugar que había ocupado este tema en las agendas de los pensadores de cada época, quedando relegadas ante la razón que se imponía.

En su último libro, “Equilibrio”, nos explica como ambos (razón y emoción) deben conjugarse para la toma de decisiones en nuestras vidas. También teoriza acerca de la felicidad, el placer y los vínculos.

El Descorche Diario tuvo la misión de acompañarlo a recorrer bodegas. Se disfrutó de una jornada de cata y gastronomía enmarcada por el imponente paisaje otoñal y cordillerano de Mendoza.

En primer término fue agasajado por Bodegas Chandon, donde recorrió las instalaciones, conoció su historia y realizó una degustación de espumantes.

Posteriormente, fue recibido por el enólogo Gérald Gabillet en el exclusivo espacio Cheval Des Andes, donde se realizó un almuerzo en su honor y una degustación de las cosechas 2006, 2012 y 2015.

Gérard Gabillet, anfitrión en Cheval des Andes.

En la oportunidad, conversamos con él y reflexionamos acerca del vino y su valor como compañero de momentos importantes en nuestra vida cotidiana.

-¿Cuál es ese momento en que disfrutás una copa de vino?

-Tengo un momento, si bien surgen muchos cuando te invitan a reuniones con amigos o familia, tengo uno especial para el vino y se da algunas tardes cuando llego a casa y termino lo que me quedó pendiente en el escritorio. Alrededor de las 21 me siento con mi señora, disfrutamos una copa de vino con unas aceitunas, algunos quesos (no mucho) y vemos televisión.

-Ese es mi momento del vino y lo disfruto mucho, pero sobre todo, lo espero. Y tiene gran valor porque a veces el día de trabajo es pesado, entonces pienso que vendrá este instante y me ayuda a transitar la jornada laboral.

-¿Cómo lográs relajarte de los quehaceres cotidianos, de las exigencias de este tiempo?

-Siempre afirmo que así como el vino tiene descriptores (frutos rojos, madera, vainilla) también la emoción los tiene: la alegría, la culpa, el enojo, la fe, el orgullo. Las emociones y los sentimientos son descriptores del cerebro humano, y me parece que con el vino en algún momento se juntan, porque el vino es más que la bebida, es el momento.

-La vida tiene placer, tiene lo hedónico pero hay que saber dimensionarlo, ponerlo en contexto y agregarle la intensidad que los momentos ameritan. Y el vino,  acompañado por la emoción y por los seres queridos;  creo que es algo que hay que fomentar.

-¿Cómo es tu relación con los medios en general y la radio en particular?

-La radio tiene algo muy especial: la radio tiene intimidad, comunicación. Quizá sea porque solo llegás con la palabra y alcanza mucho más, es muy diferente en la televisión. La radio tiene la riqueza de la palabra pura que se disuelve en el éter y se vuelve a convertir en realidad en el otro que está escuchando. Es un camino de comunicación muy fuerte.