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Martín Hinojosa, presidente del INV.
  • Entrevista
  • 12 agosto, 2020

Martín Hinojosa: “El INV debe estar presente en las decisiones de políticas vitivinícolas”

Así lo plantea el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, quien sostiene que es impensado que el organismo haya perdido el protagonismo como lo hizo en los últimos años. Todos los temas de la industria vitivinícola en un charla exclusiva con El Descorche Diario.

Luego de un periodo de silencio, donde el máximo organismo de la vitivinicultura argentina permaneció práctimanete a puertas cerradas para los medios, el Instituto Nacional de Vitivinicultura, con Martín Hinojosa a la cabeza, vuelve a tomar el rol protagónico que supo tener y con claras intenciones de ir por más y no dejar ningún tema afuera de la cancha.

Oriundo de Tunuyán, en el centro del tan preciado Valle de Uco, Martín Hinojosa proviene del sector privado, como productor y miembro de una familia bodeguera, pero también tiene una amplia experiencia en el sector público, donde ha cumplido varias funciones en el área de producción y agroindustria.

El nuevo presidente del INV (asumió en febrero, previo a la pandemia) dialogó con El Descorche Diario sobre todos los temas de la vitivinicultura y aseguró que la institución volverá a tener el rol protagónico que debe tener. Sostiene que hay que trabajar fuertemente en el tema comercial y acercar el vino a los jóvenes.

Se mostró abierto al diálogo y dispuesto a “armonizar” las diferencias y peleas que existen en la industria. Además, desde el organismo, quiere involucrarse directamente en temas como el enoturismo, la innovación y la comunicación del vino, entre otros.

-Te tocó asumir e inmediatamente se presentó la situación generada por la pandemia del Covid-19, ¿qué decisiones tuviste que tomar?

-Al asumir teníamos el 50 % de la cosecha sin levantar. Si nos hacían cuarentenar como industria, iba a ser un grave problema. Analicé la situación y me propuse metas a corto plazo y que sean efectivas para responder a lo que estaba pasando. El primer objetivo fue levantar la cosecha y sin contagios. Implementamos protocolos y salió bien.

-El segundo objetivo fue no frenar las exportaciones. Seguir vendiendo. Implementamos la declaración jurada online. Antes, la bodega debía traer la muestra, ir a  laboratorio y hacer un largo proceso administrativo para exportar. Nos quedamos sin laboratorio. Pero, sabemos que las bodegas trabajan muy bien. Tenemos una industria muy sana. Nos alcanzó con la declaración jurada. Decidimos hacer control aleatorio para no frenar las ventas. Se justificaban estas alternativas dado el contexto. Para mí lo más importante es vender vino.

-Y por último, nos propusimos producir alcohol. Era un insumo muy crítico y lo vendían a cualquier precio. El comité de crisis que armé me mostró todos los vinos que teníamos intervenidos -ya sea por adulteración, por agregado  de agua o que no estaba apto para sacar al mercado-. Estos vinos tienen tres destinos: uno es vinagre, derrame y por último alcohol. Se utilizó todo para alcohol y decidimos donarlo. Hablé con los ministros que correspondían y los intendentes; y repartimos a todos.

Hinojosa: “En esta crisis del Covid- 19, el Estado funcionó muy bien”.

-En 60 días el Gobierno puso a funcionar un sistema para el cual no estaba preparado. Por supuesto que se cometen errores e injusticias pero había que hacerlo. Valoro mucho el trabajo del presidente con los gobernadores. Eso fue un ejemplo. Sentó a todos los colores políticos y dijo “acá hay que trabajar y salir de esto. Hay que dejar las diferencias”. Eso a la gente le gustó.

-Y yo en el INV he hecho lo mismo siguiendo los pasos del presidente. No discrimino el color político de los intendentes.

-¿Qué planes tenés para tu gestión más allá de este contexto de crisis?

-Vengo de la vitivinicultura, soy productor y yo quiero esto. Este es el lugar donde siempre he querido estar. Me gusta y me he preparado para estar acá. En los últimos 15 años he estado en el sector privado y también público, entonces conozco muy bien a los dos.

-Cuando entré al instituto me encontré con una situación diferente a todas las que había conocido. El INV tiene un nivel en recursos humanos que no he visto en ningún lado. Lo asemejo a una empresa privada. Lo digo siempre que puedo, es impresionante.

“Mi primer objetivo es devolver el rol protagónico del INV en la vitivinicultura argentina”.

-En todas las reuniones que hago vía Zoom con las delegaciones y con todo el personal, siempre hay una frase que se repite, “el INV es mi segunda casa”. Todos tienen la camiseta puesta. Me han puesto el piso muy alto y siento que debo ir por más.

-Con el equipo armamos los objetivos. De repente tuve cerca de 200, los estudié bien y definí lo que quiero hacer en los próximos cuatro años.

-¿Cuáles son esos objetivos?

-El primer objetivo que defino es el rol protagónico del INV en la vitivinicultura. Acá está todo, tenemos toda la información. Aquí no hay encuestas de WhatsApp, todo es por declaración jurada. El INV debe estar presente en las decisiones de políticas vitivinícolas. No podemos no tener en cuenta al Instituto que es el que le ha dado la formalidad a la vitivinicultura. Los que conocemos la vitivinicultura y otros sectores, sabemos que la forma de trabajo entre sector privado y estatal hace que la industria sea totalmente blanqueada. Esto sucede gracias al INV, por el prestigio y respeto que tienen los inspectores.

-Es impensado que haya perdido el protagonismo como lo hizo en los últimos años, por eso, mi primer objetivo es devolverle el rol protagónico. Quiero que estemos presente en todas las decisiones del sector. Estamos ocupando todas las sillas que estaban desocupadas.

-A nivel internacional, volvimos a ocupar la silla de la OIV (Organización Internacional del Vino), del Grupo Mundial del Comercio, después de cuatro años volvimos a llamar a la mesa de Relaciones Internacionales, donde sentamos a todos.

“Hay que simplificar el consumo y apostar a la innovación”.

-El segundo objetivo que me planteo es un fuerte trabajo comercial. El Instituto puede trabajar en la promoción y comercialización del vino. Tenemos dos leyes que lo permiten. Estos son los temas que tenemos que empezar a hablar en la vitivinicultura.

-En los últimos 20 años, hemos hablado de los mismos temas, pero tenemos que ver cómo hacemos para vender más, en Argentina y en el exterior. Si no hablamos de estas cosas es imposible avanzar.

“Estamos ocupando todas las sillas que estaban desocupadas”.

-Es importante un Estado presente para que el eslabón más débil de la cadena que es el productor reciba también. Hay muchos que piensan que no, yo soy de los que creo que el Estado tiene que estar presente. No entorpecer sino acompañar.

-Tenemos que acercar el vino a los jóvenes. Se han alejado y ahora en pandemia lo han conocido. El desafío es darle innovación y tecnología. Por ejemplo, a través de las etiquetas con realidad aumentada y la interactividad con el celular. Estamos haciendo un “hackathon” con 20 cráneos que son “jóvenes que vuelan” y las bodegas del otro, lado que quieren vender más y lo estamos haciendo acá. Hay que simplificar el consumo y apostar a la innovación.

-La idea también es acercar capacitación a bodegas, financiamiento a través de Ciencia y Tecnología, líneas de crédito, estamos generando encuentros, reuniones con las bodegas y los creativos, dar mensajes correctos, simples para no alejar a la gente del vino.

“Es importante un Estado presente para que el eslabón más débil de la cadena que es el productor reciba también”.

-Pienso que hay que ir por vinos con menor graduación alcohólica, el mundo te está pidiendo que hay que consumir menos grados de alcohol. No va en detrimento de la calidad. Hay público para todo y hay que diversificarse. En el único rango etario que hemos crecido es de 65 años para arriba, es una llamada de atención, algo estamos haciendo mal.

-¿Cómo van articular la promoción y comunicación con los entes que hoy se encargan de eso?

-Yo hablo con todos. Fondo Vitivinícola, COVIAR, Bodegas de Argentina, Cámaras de todo el país, me reúno con todos, de San Juan, La Rioja. Le dedico mucho tiempo a esto. Estoy en permanente relación y trabajo con ellos. Respeto mucho las entidades.

-Sin el INV que formaliza, no podrían trabajar estas entidades que son público – privadas. Me duele que esté peleada la vitivinicultura. El ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, me pidió que trabaje para ordenar y armonizar todo esto. A los que venimos de la industria sabemos que esto no le hace bien al vino. Y el consumidor está fuera de todo.

-Y el tercer objetivo es sumar más gente, lo que llamo las “nuevas caras”. Debe haber una renovación en el sector. Basado en la experiencia de los que llevan muchos años pero necesitamos gente nueva que se anime a hacer el recorrido que otros hicieron.

Hinojosa recibió en exclusivo a El Descorche Diario.

-No solo me reúno con los referentes sino que también me gusta escuchar a la gente joven. Por ejemplo, a quienes les está yendo bien en el extranjero pero que no participan en entidades o con un enólogo que hizo una etiqueta súper creativa. De este modo nos reunimos con grupos de 15 personas, como Alejandro Vigil, Marcelo Pelleritti, jóvenes de la Zona Este, como Lucas Niven, Carlos Dávila, Matías Morcos, elaboradores de vinos caseros de San Juan, “pibes” que te dan una visión distinta y de esto han salido soluciones.

-Un caso fue cuando me plantearon un problema con las exportaciones y a los 10 días ya tenía las resoluciones. Hay que estar cerca y sentarse a dialogar. No hay que tener miedo a hablar.

-La pandemia ha favorecido el alza del consumo. ¿Cómo evalúas este aspecto?

-Hemos recuperado momentos de consumo. La gente almuerza en su casa, los jóvenes se acercaron al vino y esto hay que saberlo aprovechar para que no se nos escape. En cuanto a la comercialización, trato de mirar el mercado de las bebidas, en general, no solo las alcohólicas. A nosotros nos ganó el agua saborizada,  el amargo, las colas. En ese contexto, 33 mil millones de litros, el vino es el 2.7 %. Entonces, la cerveza no es mi único competidor. Veamos el ejemplo de Coca Cola, tiene una diversidad de envases enorme. Hay para todos y a nadie le da vergüenza comprar.

-¿Por qué hay tanto prejuicio en el vino?

-Hay que avanzar en nuevos envases, metodologías y que no nos den vergüenza. Hay envases que te dicen, “escondelo”. No podemos estar contentos con la premiumización del vino. Vendemos menos pero más caro. Eso es matar a la industria. Hay que simplificar el discurso y sumar otras voces.

-Desde Bodegas de Argentina sostienen lo contrario y que cae la facturación, ¿cuál es tu opinión?

-A nivel mundial, todos los países vitivinícolas han caído en el precio pero les sumo algo más, también ha disminuido la cantidad. Estados Unidos, España han caído en cantidad. Nosotros hemos aumentado. Tenemos cerca de 90 bodegas que se han sumado como exportadores, que se están animando a vender a otro nivel de precios. Estoy contento que se venda más vino. Hay que hacer el análisis global.

“Hay que estar cerca y sentarse a dialogar. No hay que tener miedo a hablar”.

-Mosto y vino a granel son los grandes empujadores de las exportaciones. Exportamos más vino a granel por el tipo de cambio y porque las cosechas en el Hemisferio Norte fueron muy bajas. En el mosto somos el primer exportador a nivel mundial y nuestro competidor directo es el jugo de manzana chino, nuestro mosto es más demandado.

-En este sentido, ¿por dónde tendría que pasar la comunicación del vino?

-Tiene que ser algo coordinado, integral. Para eso hay una planificación y para ello hay que participar. Los que no participan se quedan tirando piedras desde afuera. Por eso les digo, sobre todo a los jóvenes, “participen”. A partir de ahí se puede hacer una comunicación estratégica.

-Hay que sentarse a la mesa y discutir este tema. Pero todos, no pueden ser siempre los mismos. Debe sumarse gente nueva porque la vitivinicultura es muy diversa. La comunicación es central. Insisto en que hay que participar para estar presente a la hora de tomar decisiones y opinar. El INV ha estado ausente los últimos cuatro años. Ahora estoy ocupando el lugar que habían dejado vacío.

-¿El gobierno provincial impulsó la Ley de Banco de Vinos, cuál es tu visión sobre el tema?

-Las herramientas, independientemente de quién las plantee, tienen que ayudar a vender más y mejorar el precio al productor. Cuando me reuní con todos los legisladores les dije que había que apoyarlo.

-Otra de las premisas de tu gestión es trabajar en el impulso al Turismo del vino…

-Antes de la cuarentena, el ministro Matías Lammens (Turismo y Deporte de la Nación) me convocó y me dijo que armáramos todo para apoyar al sector del turismo vitivinícola. Tengo todos los planes esperando para que esto se impulse. Hoy, el turismo está muy complicado.

Enoturismo: “No puede ser que salga lo mismo un vino en la bodega, que en cualquier vinería de Buenos Aires”.

-El enoturismo en muchas bodegas ya es su principal canal de ventas. Ahí hay que trabajar y una cosa muy importante es el tema de los precios de los vinos en bodega. No puede ser que salga lo mismo que en cualquier vinería de Buenos Aires. Debe haber un beneficio para quien va a visitar la bodega. En Napa Valley hay dos rutas con una bodega al lado de la otra, el 80 % de la producción la venden directo en la bodega.

Edición y corrección de Textos: Andrea Ábalos. Editora. El Descorche Diario.
Fotos: Gentileza INV.