info@eldescorchediario.com
Desde Bodegas Bianchi: "Decidí salir de una multinacional para volver al concepto de familia".
  • Entrevista
  • 16 septiembre, 2021

Silvio Alberto: “El consumidor siempre tiene que estar en el centro de la escena”

El Chief Winemaker de Bodegas Bianchi nos cuenta los desafíos de estar al frente de una de las empresas vitivinícolas más tradicionales de Argentina. Con una amplia oferta de vinos que va desde el “entry level” hasta las más selectas etiquetas, hoy el objetivo es llegar al consumidor con dos terruños diferentes: San Rafael y el Valle de Uco. El precio de los vinos, el Cabernet Sauvignon y la constante búsqueda de calidad, en esta charla con uno de los enólogos más destacados del vino argentino.

Silvio Alberto llegó a Bianchi a mediados del 2017 con la clara intención de tomar las riendas enológicas de una de las bodegas más importantes y tradicionales del país, con más de 90 años de historia. No solo para continuar con el prestigio que la empresa familiar supo ganarse desde San Rafael hacia el mundo (la bodega tiene presencia en más de 50 países), sino que a partir de ese mismo año se lanzó a la conquista del Valle de Uco, donde adquirieron otra bodega enfocada en vinos de terroir.

Siempre es un placer dialogar con Silvio, con quien a lo largo de los años hemos compartido su trayectoria. Un profesional carismático, con ideas claras, que van más allá de hacer un buen vino, sino con la visión de ser exitoso en una industria altamente competitiva.

Una degustación del portfolio de alta gama, donde no faltaron vinos de la clásica línea Particular, la reciente IV Generación y hasta los íconos como Enzo Bianchi y María Carmen, el tan preciado Chardonnay, fue la excusa y el marco perfecto para reunirnos en la bodega de Los Chacayes (Valle de Uco) y hacer esta nota para El Descorche Diario.

-En bodegas Bianchi están haciendo un fuerte trabajo de diferenciación de terroirs, por un lado San Rafael y por otro Valle de Uco. ¿Es algo que ya lo aprecia el consumidor?

-Lo importante es que la bodega sigue manteniendo la filosofía de su creador, don Valentín Bianchi, quien siempre tuvo el concepto de innovar y buscar nuevos terroirs y nuevos vinos. Eso es lo que hemos venido haciendo y el hecho de trabajar con dos terruños bien definidos como San Rafael y Valle de Uco nos ha permitido mostrar las grandes diferencias entre los dos. De esta manera, podemos darles a nuestros consumidores algo distinto. En la misma bodega tenemos vinos de diferentes terroirs y eso es lo que nos hace crecer en innovación. Nos permite buscar siempre algo mejor para que el consumidor siempre nos elija y que esté siempre atento a que uno está pensando en él. De lo contrario sería pensar solo en nosotros y nuestra esencia es que el consumidor siempre tiene que estar en el centro de la escena.

Silvio junto a sus máximos exponentes de Alta Gama.

-Eso significa que hay que darle distintas alternativas. No porque uno sea mejor que otro, sino porque el consumidor busca diferentes cosas. Hoy no es como en la década del 90, hoy el consumidor entiende, aprendió a conocer los distintos terroirs y de apoco le hemos ido inculcando estos conceptos, sin hablarle de manera difícil.

-En una bodega que propone la democratización del vino y que ofrece una diversidad amplia de etiquetas, ¿Qué segmento ha crecido más, los vinos de volumen o los de terroirs?

-Todos los segmentos vienen creciendo. Por ejemplo, Don Valentín Lacrado es nuestro vino insignia. Depende el año estamos elaborando entre los 12 y los 15 millones de litros. Es un vino que sigue siendo patrimonio cultural argentino. Porque la gente lo sigue buscando y eligiendo en un segmento que viene creciendo. Nosotros hicimos un gran trabajo en estos vinos, donde buscamos más fruta y que sea un vino más elegante. La respuesta del consumidor fue increíble.

“Lo digo con todas las letras, San Rafael es sinónimo de Cabernet Sauvignon”.

-Eso es lo lindo que tiene Bianchi. Tenemos un abanico tan amplio que va desde el entry level hasta un Enzo Bianchi, nuestro vino icono. Tenemos vinos para todos los segmentos. Por otro lado, el crecimiento que hemos tenido en la alta gama en el último año ha sido espectacular. Seguimos buscando la caracterización de los terroirs, buscando todos los años lo mejor de cada zona, donde una añada no es igual a la otra. Vamos estudiando y aprendiendo lo que cada terroir nos da y eso es lo entretenido.

-Silvio, después de tu larga trayectoria, como llevás la responsabilidad de trabajar junto a una familia tan tradicional como los Bianchi. ¿Es un desafío diferente para vos?

-Yo decidí salir de una multinacional porque quería volver a este concepto de familia. Es algo que viví en Rutini en mis comienzos. Y la verdad es que tenemos una relación con toda la familia Bianchi muy importante. Es una bodega con 93 años de historia y es algo muy importante que la familia siga apostando por la vitivinicultura. Es algo histórico en la Argentina de hoy. Para mí es un orgullo trabajar con ellos y tengo un trato personal, donde permanentemente degustamos juntos y analizamos los distintos vinos y cortes. Hacemos un trabajo perfectamente amalgamado entre la historia, la tradición y las nuevas ideas que tenemos nosotros desde la enología y la viticultura.

-Bianchi es una de las empresas que más ha dado que hablar en los últimos tiempos, a partir de la compra de la bodega en Valle de Uco, renovación de sus vinos y lanzamientos. ¿Qué es lo que se viene de ahora en adelante?

-Siempre hay nuevos proyectos y cosas que estamos pensando, pero por ahora son secretos. No podemos decir nada; pero algo va a salir en los próximos meses. Desde nuestra llegada a Bianchi hubo un trabajo junto con la familia muy importante. Por ejemplo, desarrollamos IV Generación que hicimos el lanzamiento en marzo de este año. Pero siempre estamos haciendo algo nuevo. Nuevos desafíos. Algo que siempre me gustó es hacer  pequeñas partidas de algo muy especial. Y ahí les dejo una pista (risas).

-En este sentido, ¿hay una apuesta fuerte al consumidor especializado y los vinos de nicho?

-En mi caso que me toca manejar todo el portfolio de la bodega, diría que el foco está puesto en todos los segmentos. Desde un primer momento que me incorporé a Bianchi me enfoqué en toda las líneas, donde el término de calidad tiene que ser transversal a todas. Es algo que nosotros seguimos trabajando fuertemente y apostando cada uno de los años para que crezcamos en términos de calidad.

Silvio Alberto junto a Gustavo Flores Bazán (El Descorche Diario).

-Después obviamente hay un cierto nicho en que estamos trabajando mucho  y que es la alta gama, donde tenemos que seducir a los consumidores que están buscando -en este segmento- cosas distintas y pequeñas partidas. Como yo suelo decir dentro del grupo de Enología, “los caramelitos”, siempre tratando de buscar y sorprender a los consumidores con algo espectacular.

-Estamos en el mes del Cabernet Sauvignon, ¿cómo es tu experiencia con esta variedad, que Bianchi tiene presencia en todo su portfolio y líneas de vinos?

-El Malbec se transformó en la variedad emblemática de Argentina, pero soy un convenido y lo digo con todas las letras que San Rafael es sinónimo de Cabernet Sauvignon. Es una variedad difícil por su maduración y por los tiempos que tiene por sus características, pero San Rafael tiene distintos tipos de micro terroirs que le permiten obtener un excelente Cabernet Sauvignon desde la alta gama hasta el entry level. La potencia, la estructura, la tipicidad es impresionante. No me caso de decirlo, San  Rafael es Cabernet Sauvignon y que tenemos que seguir trabajando en lograr eso.

-Silvio, el consumo de vinos ha crecido en los últimos tiempos. Sin embargo, ¿están caros los vinos en Argentina?

-Es muy difícil decir si están caros o baratos. A mí me cuesta mucho decir qué es caro y qué es barato en este país. Lamentablemente a veces hay vinos que al consumidor le cuesta mucho llegar, pero también hay vinos muy accesibles. En nuestro caso un Don Valentín Lacrado varietal o un vino de Finca Los Primos, por ejemplo, tienen precios muy accesibles.

Desde el Valle de Uco: “Para mí es un orgullo trabajar con la familia Bianchi”.

-A veces es difícil decir si están caros o baratos, en muchos casos creo que baratos, pero tenemos que entender la coyuntura que vive hoy nuestro país desde el punto de vista económico. Entiendo que el consumidor tiene que seguir probando los grandes vinos y desde las bodegas hacemos un esfuerzo para poder lograrlo.

-Para que el consumidor se quede tranquilo, hoy en Argentina se puede conseguir un muy buen vino por un precio muy razonable…

-Por supuesto. Basta con ir a buscar a la góndola de un supermercado un vino como Don Valentín Lacrado tradicional o varietal, se van a dar cuenta que son vinos que están a precios muy accesibles y eso es lo que buscamos, que el consumidor siga disfrutando de nuestras etiquetas.

-La última, una personal. ¿Cuál es el momento del “descorche” para Silvio Alberto?

-Para mí es mi casa en una cena con mi familia. De todas formas para un enólogo hay varios momentos de disfrute del descorche. Primero siempre con mi esposa, que disfrutamos juntos el hecho de abrir un vino y compartirlo en familia. Pero también cuando disfrutamos con grandes colegas y amigos cuando probamos vinos muy antiguos y vemos lo que hacíamos años atrás; cosechas que hoy son difíciles de encontrar y que es un placer volver a descorcharlos.

Fotos: Gentileza Gabriela Abihaggle.

 

Te puede interesar:

Pepe Martínez Rosell: “Con el vino, los argentinos encontramos una alternativa al encierro”