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Silvio Alberto, gerente de Enología de Bodegas Bianchi. / Fotos: Marcelo Álvarez.
  • Entrevista
  • 12 marzo, 2021

Silvio Alberto: “No hacemos vinos que tiene que salir el enólogo de la copa a explicarlos, se trata de disfrutar”

Lo asegura el gerente de Enología de Bodegas Bianchi, tras presentar la nueva línea de vinos: IV Generación, elaborados con uvas de Los Chacayes, en el Valle de Uco. Siempre con el foco puesto en el consumidor, Silvio Alberto define que estos vinos “son la imagen de una generación que busca tener una identidad propia”.

Inspirados en la cuarta generación de la familia Bianchi, la bodega acaba de lanzar dos nuevos vinos con el nombre “Bianchi IV Generación”, una línea que busca destacar la identidad única del terroir de Los Chacayes en el Valle de Uco, y que demuestran el ímpetu y la pasión de los bisnietos de Valetín Bianchi, 93 años después de la fundación de la bodega.

El destacado enólogo Silvio Alberto es quien hoy comanda el destino enológico de la empresa, tanto en sus sedes de San Rafael como en la más reciente adquisición en el Valle de Uco, la bodega Enzo Bianchi, quien junto a su equipo conformado por Pablo Minatelli (agronomía) y los enólogos Sergio Pomar y César Cárdenas, mantienen la responsabilidad de elaborar vinos para un segmento de consumidores fieles a la marca, pero también el desafío de las nuevas generaciones en todo el mundo, que busca vinos cada vez más elegantes y fáciles de tomar.

Silvio Alberto junto a Pablo Minatelli y Sergio Pomar.

Tras la presentación de los dos nuevos vinos, el Gran Malbec “Bianchi IV Generación Single Block” y el Gran Corte “Bianchi IV Generación Selected Blocks” (ver nota), realizada en la finca ubicada en Los Chacayes, en el Valle de Uco, Silvio Alberto habló con El Descorche Diario.

-“IV Generación”, un nuevo proyecto, dos vinos. ¿En qué consiste esta nueva propuesta de Bodegas Banchi?

-Este es un proyecto que empezamos en el 2018, donde buscábamos el desafío de lograr amalgamar a la cuarta generación de la familia, donde algunos de ellos están empezando en la empresa y dando sus primeros pasos. Lo que quisimos fue unir desde lo enológico y vitícola, el espíritu de la nueva generación de la familia y reflejarlo en estos dos vinos. Fue un gran desafío.

-La potencia, las ganas de innovar, la alegría y la pequeña soberbia -bien entendida, propia de la juventud-, expresadas en un vino. Logramos traducir todo eso en dos grandes ejemplares: un Malbec y un blend que identifican lo que es el espíritu de la cuarta generación.

-Un proyecto que nace 100% Valle de Uco, siendo Bodegas Bianchi una bodega tradicional de San Rafael y que ahora ya tiene identidad propia en el Valle de Uco…

-Justamente, cuando empezamos a pensar estos vinos, para representar a la cuarta generación, desde lo enológico dijimos que Los Chacayes es sinónimo de esta camada familiar: el ímpetu, la alegría, la vivacidad. Congeniaban perfectamente lo vitícola y lo afectivo; la identidad propia de la IV generación.

Vinos “tomables”, el sello de Silvio Alberto.

-San Rafael ya tenía sus vinos íconos, como Enzo Bianchi y María Carmen Chardonnay, es decir, ya existían tributos en ese terruño. Ya era momento de un “refresque” en la bodega y es lo que estábamos buscando. Justamente el hecho de comprar esta propiedad (en Los Chacayes, Tunuyán), es lo que la familia quería dar a conocer: nuevos productos dentro de su portfolio y nuevos terroirs.

-¿Cómo es el desafío para vos, que estás a cargo de la Enología de esta bodega con mucha tradición, pero a su vez también con mucha innovación?

-Primero es un compromiso. No siempre es fácil renovar y refrescar un concepto de una bodega de 93 años. Hay que saber cómo mover las piezas para que todo se armonice y lograr esa unión entre lo antiguo y lo nuevo. Creo que lo logramos.

«El ímpetu, la alegría, la vivacidad; la identidad propia de la cuarta generación».

Se trata de mucho compromiso, un desafío desde el equipo técnico del cual me siento muy orgulloso. Pienso que entendimos que el estilo anterior había que renovarlo, actualizar y volver a poner a Bianchi en un lugar de privilegio que siempre tuvo. Siendo que es una de las pocas bodegas que todavía queda en manos de la familia. Para Argentina es muy importante eso. Una bodega que no se queda y se actualiza permanentemente, logrando excelencia.

-Bianchi cuenta con consumidores fieles que siguen todas las propuestas de la bodega, ¿qué van a encontrar en estos dos nuevos vinos?

-Estos dos vinos son la imagen clara de una generación que buscó tener una identidad propia. Son vinos con mucha fruta, una elegancia que parte del color, de la fruta, de la frescura. Son vinos que tienen potencia en boca, característica del tanino, de la estructura, de la complejidad propia de Los Chacayes pero fundamentalmente, son vinos “tomables”. Son fáciles de beber, alegran el espíritu e invitan seguir viviéndolo.

Sobre Bodegas Bianchi: «Logramos la excelencia».

-El concepto que buscamos dentro de esta enología es que sean vinos que se puedan disfrutar. No que sean vinos que “te tenga que salir el enólogo de adentro de la copa para explicarlos”, es el disfrute de una copa de vino.

-¿Cómo están transitando esta cosecha 2021?

-Una cosecha que se planteó complicada por la intensidad de las lluvias pero que hoy, con un clima estabilizado y esperemos que siga así; con una calidad excepcional en vinos blancos y bases de espumantes, con mucha menos graduación alcohólica que la 2020. Logramos frescura, vinos con menos alcohol y excelente calidad.

«Entendimos que había que poner a Bianchi en un lugar de privilegio que siempre tuvo».

-Los tintos los estamos empezando, pero ya les puedo decir que hay fruta y un color impresionante. Se mantiene el estilo de frescura que creo que marcará esta cosecha.

Bianchi IV Generación, Gran Malbec y Gran Corte.

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